domingo, 6 de mayo de 2012

La teoría del caos, según mi filosofía (II)



Cuando los gobernantes transforman su gestión en un laboratorio para la ejecución del caos, los sucesos naturales se tornan invisibles a los ojos de los ciudadanos la sociedad permanentemente se ve envuelta en un subrealismo, que día a día va esclavizando al hombre a la absurda percepción donde lo virtual es lo real. Es difícil salir del caos cuando éste habita en el subconsciente, para erradicarlo necesitamos trabajar en función del rescate de la inteligencia,es necesario que el hombre aprenda a pensar por sí mismo y no impulsado por conceptos demagógicos. La mente es un universo de ideas y esa universalidad de pensamientos jamás se detiene; sin embargo, cuando se contamina el pensamiento con preceptos populistas, la independencia del pensante se pierde. En Latinoamérica y sobre todo en Venezuela hay cientos de lugares que, en el contexto legal,se representan como municipios, no obstante cuando se observa  la conducta de sus pobladores se puede observar claramente su idiosincrasia sencilla, conformista, típica de los oriundos de nuestros pueblos, por ende a la hora de elegir a sus gobernantes caen en el error de obviar la intelectualidad, optando por el carisma.Las ciudades tampoco escapan a esta patética realidad,todo este vendaval demagogo resulta en presidentes de escasa preparación académica y espiritual.La modernidad estructural no sólo se basa en una organización externa, ésta, de realizarse en tiempo record en los pueblos,desencajaría con sus propios habitantes. El cambio externo debe ser uniforme con el interno, quedando entendido que lo que hace pueblerino o cosmopolita a un individuo no es el lugar donde reside, sino su formación intelectual.La revolución del pensamiento debe ser el primer deber de todo gobierno serio que aspire a la transformación de su país. Observamos notorias diferencias entre un país subdesarrollado y otro, en pleno auge social, político, cultural. Subdesarrollado:Patria – Pueblo – Poblador. Estos países suelen elegir políticos con gracia y bajo  intelecto, tal cual es la mayoría de sus electores, quienes eligen con apatía y mucha frustración, al final, un desastre administrativo solapado tras un aparataje político-publicitario. Su punto fuerte: el sometimiento de la institucionalidad. Desarrollado: País - Nación – Ciudadano.Aquí, por lo general, se elige un estadista para que desarrolle y dirija el destino de la nación, se exige una gestión transparente del erario público. Su fortaleza, el respeto a la independencia de los poderes. Analizando superficialmente estos dos esquemas de país notamos donde es más fácil para los gobernantes sembrar el caos. La mente de los populistas es un cementerio de ideas que han sepultado civilizaciones,gobernantes que conducen su nación mirando por el espejo retrovisor, obviando el horizonte. Gran parte de sus conciudadanos se ven transformados en autómatas perdidos en proclamas fantasmales,seres a quienes han desarraigado sus valores éticos y espirituales; anarquistas que hacen de su país un campo de concentración, donde se obvia atacar y resolver los grandes flagelos que hoy nos circundan: droga, la industria del secuestro, el sicariato, la violencia familiar, social, gubernamental etc. Mientras los ciudadanos vivimos en procura de la recuperación de nuestros derechos naturales y  civiles; los que permiten ser tratados como “pueblerinos” permanecen aferrados a la cola de los caballos de los libertadores de antaño. Cuando el individuo sufre un hartazgo de demagogia,de su esencia se evaporan ética, dignidad, moral e inteligencia, terminan perdiendo su identidad y aceptando despojos.


La vida es un breve viaje que nos interna por lugares donde la subjetividad  impone su ruta. Puede ser largo o corto,  todo depende de las cargas  que llevemos. Al final... un grito, una despedida, un tiempo perdido en la vanidad... y el olvido!

viernes, 27 de abril de 2012

La teoría del caos, según mi filosofía (I)



Etiológicamente, ¿qué sabemos de la teoría del caos? Apartando su definición científica y enfocándola filosóficamente, serían muy vagos los conceptos  encontrados. Las teorías nos conducen a la búsqueda de una respuesta  exacta. La filosofía abre un abanico de opciones que parten de la imaginación, todas son muy respetadas. Podría decirse que el caos forma parte del ADN del hombre como algo patológico de su personalidad. El  caos provocado por la acción de la naturaleza, huracanes, terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, etc., tienen una explicación científica, sin embargo, no lo podemos evitar, aunque si minimizar sus efectos devastadores. No así el caos o anarquía provocado por el hombre, éste es más letal y nace de un triángulo perverso. 1- Germina  en el pensamiento, allí va progresando hasta convertirse en una idea absoluta. 2- Se exterioriza a través de la acción. 3-  La excusa, el culpable no admite su responsabilidad en la generación de este tipo de caos. Quien alberga en su condición humana esencia tiránica, es seducido por el poder, no obstante para que  el tirano se pueda formar es necesaria la existencia de siervos y por muy devastadoras que sean las tiranías, jamás podrán desterrar la disidencia, ya que esta es parte de la libertad que habita en el alma. Ilustremos con el siguiente ejemplo: Si una fuerte brisa logra colarse en medio de enormes montañas, la lógica nos indica que ésta terminará sosegando su furia, no así la libertad, que aún constreñida jamás se extingue. La brisa fuera  de ese valle retoma su orden natural y las montañas por muy titánicas que sean siempre estarán allí, impávidas. La historia de la humanidad ha tenido la desgracia de contar con gobernantes que desde el poder han provocado el caos, con la premeditada intención de perpetuarse en el trono. Las estrategias han sido sencillas: primero se alojan en el sustrato más primitivo de un país, es decir, desde su naturaleza de pueblo sumiso. Sus seguidores son reducidos al status de pobladores obedientes, todo esto acompañado de un vendaval de promesas demagógicas. Este artilugio arbitrario causa un desequilibrio en la sociedad y el subconsciente entra en un estado de somnolencia, utilizan el mismo “opio” que tanto criticaron y al final llega el objetivo perseguido, la división del país sometido. Un poblador se conforma con dadivas, el ciudadano reclama sus derechos. El poblador se extasía con las glorias de los libertadores, un ciudadano va tras la modernidad. El poblador asume una actitud resignada, el ciudadano es irreverente y contestatario. Los pobladores se adormecen en la oscuridad, los ciudadanos exigen luz en la lobreguez. El poblador teme, admira y glorifica al verdugo; el ciudadano lo aborrece y enfrenta. El poblador es adoctrinado para la obediencia; el ciudadano cultiva su intelecto para la creatividad. Son muchas las diferencias que confrontan las sociedades para evolucionar de pueblo a nación…

 La vida es un breve viaje que nos interna por lugares donde la subjetividad  impone su ruta. Puede ser largo o corto,  todo depende de las cargas  que llevemos. Al final... un grito, una despedida, un tiempo perdido en la vanidad... y el olvido!!!



lunes, 26 de marzo de 2012

A ti, Maestro Jesús




Maestro, hoy amanecí con una gran utopía abrigando mi corazón, hay en mí, una necesidad de resucitar de entre esta gente y salir de esta tenebrosa oscuridad que ciñe el mundo que me rodea. Aquí no existe aquel Jordán donde con tu ejemplo, nos enseñaste a purificar las impudicias. Nuestros ríos mezclaron sus aguas con el óleo negro que contamina lo humano y fortalece la vanidad. Maestro, aquel demonio que dudando de tu estirpe celestial te ofreció los poderes de la humanidad, ha tomado nuestro territorio como asiento para oprimir a nuestra  sociedad. Fantoches opresivos se enquistaron en la conciencia de incautos para eternizar su inicuo reino. Ya nuestros niños no alzan sus manos para alcanzar estrellas y anidarlas en su inocencia, ahora empuñan el arma asesina que les obsequian para que jueguen con la muerte; otros, ya no corren tras mariposas para alcanzar sus vuelos, transitan velozmente delante de proyectiles fratricidas para que no perforen sus alas. Maestro, aquel mar tormentoso calmado por tu grandeza, nuevamente se ha enfurecido, inmensas olas aplastan dignidades, quedando debajo de ellas el repulsivo hedonismo, las flores no terminan de abrir sus pétalos cuando fulgores lascivos profanan su candidez; la ética es un concepto que se disuelve en el ímpetu virulento de la sordidez, moral y dignidad caen victimas frente al poder del dinero. Maestro, aquellos mares donde tú ordenabas sumergir las atarrayas para atrapar peces ya no existen, ahora son inmensos lagos con la deyección cubriendo sus aguas. Al comentarte esto cometo un delito, está prohibido hablar de eso, pensar en eso… No obstante, el cuerpo contaminado se puede depurar, pero sólo tú puedes acrisolar el alma. Alzaste tus manos al cielo y multiplicaste los panes, enseñándonos el maravilloso milagro de compartir desterrado ya de la esencia humana. En este tiempo los alimentos  se descomponen formando grandes muladares y no hay ley que detenga esta barbarie. Maestro, los azotes de tu doctrina han sido muchos, políticos, seudo religiosos, reyes, en fin,  los mismos que besan tu imagen para engañar a quienes les siguen.¿Recuerdas el Sanedrín? Asqueante! Sacerdotes y Escribas creyeron estar por encima de tu magna grandeza. Sobre tus hombros un madero de tormento, una cruz con el peso de una comunidad enajenada por arengas   deicidas. Empero no existe un poder que te destierre de la fe de los más oprimidos. Hoy, un nuevo sanedrín se postra indiferente ante el dolor humano, en eterna ofrenda a los emperadores de los nuevos tiempos. Maestro aquellas  monedas con el rostro del César, siguen atizando las almas. La locura  se apoderó de la muchedumbre que marcha tras el inicuo. Sincretismo irracional el de ahora oran por el presente mientras ofrendan el futuro de sus hijos a cambio de un poco de comodidad. Maestro, en aquel Vía Crucis, solo frente a miradas indolentes y al final de la tarde te redimiste de este mundanal. Hoy, decenas de vía crucis a diario entristecen nuestras calles, sobre modernas carrozas y detrás un sinnúmero de magdalenas y los Pilatos de la modernidad ataviados de verde oliva en continuo lavado de manos. A ti, Maestro, confieso mi gran temor, el ajenjo del odio inserto en el ADN de los venezolanos. Maestro, no nos abandones, sólo en ti confiamos para que nos ayudes a buscar más allá del calvario el nuevo horizonte, donde los estigmas marcados en el espíritu quedaran borrados de la memoria, y aquellos que se dejaron  envolver, perdónalos, no saben lo que hacen.

martes, 14 de junio de 2011

La Sociedad Culta



La piedra filosofal de toda sociedad culta está compuesta por  libertad, inteligencia  e integración, desde allí se forman los cimientos que transforman los pueblos en naciones cultas. El hombre desde su infancia necesita un espacio adecuado para desarrollar su individualidad, igual ocurre con las naciones, éstas, para transformarse en Estados poderosos necesitan un espacio democrático que los guie hasta alcanzar derroteros de luces civilistas. La inteligencia es una característica personal sin embargo, a través de una educación pedagógica con avanzadas ideas tecnológicas, aderezada con el intercambio de ideas, fundamentada en principios y valores éticos, lejos de egolatrías caudillistas, fanatismos religioso-políticos, se puede instituir una sociedad ilustrada y tecnificada. Una nación culta tiene su pedestal en la democracia y dentro de ésta, la integración. En los países de avanzada el Estado coexiste en armonía con el sector privado, de esta interdependencia quien se beneficia es la sociedad, no puede decirse lo mismo de los países que son regidos por gobiernos militaristas dictatoriales; este tipo de gobernantes es nefario y basa su régimen en el monopolio estadal que luego se convierte en fuente de corruptela. El aparato productivo nacional, el deporte, la cultura son etiquetados bajo una consigna política. La carta de presentación de este tipo de gobierno es la oferta de una revolución que en la práctica no existe, ésta es manejada bajo un discurso maniqueísta donde se intenta solapar el saqueo y la destrucción de la república. Las revoluciones políticas se han escrito con sangre inocente. Las revoluciones culturales se emprenden con inteligencia y sus herramientas más eficaces son péñolas y libros, éstas construyen libertades, las armas únicamente asolan. En este tiempo, donde otros países se encaminan rumbo al modernismo; primitivismo y barbarie envuelve la conciencia de los venezolanos. En pueblos educados, la violencia tiene poca cabida en su modo de vida, no podemos decir lo mismo de nuestra lacerada tierra, otrora nación de libertadores, insólitamente en sus calles pululan más las balas homicidas que el pensamiento productivo. Lo más grave de este dantesco panorama es la aterida indolencia que se palpa en nuestra sociedad ante los seres caídos. El calibre de los  proyectiles percutidos no importa, lo escalofriante es el resultado final, la cifra roja que a diario engrosa las fatales estadísticas y enluta cientos de hogares de nuestra patria a causa de una guerra, declarada por la delincuencia en contra de ciudadanos inermes y con un extraño componente atípico: ésta no es movida por razones ni fines ideológicos, es decir, es una guerra sin causa. Estamos frente a un hartazgo de inmoralidad y la sensibilidad ha sido perforada por la indolencia. Años atrás, dos homicidios en un mismo hecho era motivo de asombro, hoy son crímenes colectivos o en sucesos  en sucesos aislados y nada ocurre. En un país donde su gobernante hace alarde de consignas socialistas- humanistas, la riqueza nacional es invertida en modernos armamentos y aun así, inexplicablemente, su fuerza armada es vencida por unos cuantos reos en su lugar de reclusión.  Un país moderno no se construye con preceptos anacrónicos ni con ministros nescientes. La regla de oro de toda democracia es la renovación de sus poderes y ésta es aplicable piramidalmente desde sus gobernantes hasta sus ciudadanos. ¿Hacia dónde se encamina nuestra Venezuela? Eso lo decidirá la ciudadanía en Diciembre de 2012. Intentar unificar pensamientos es dar fuerza a la megalomanía y cuando esto sucede se pierde lo más hermoso de una nación: el respeto por los encargados de velar por la soberanía nacional que emana de la voluntad del pueblo. Las tanquetas no podrán detener el ímpetu libertario de quienes se niegan a vivir en comunismo, solamente mueren quienes se resignan a vivir en la umbrosa ignorancia. La demagogia asemeja un estupefaciente que poco a poco se apodera de la mente hasta neutralizar sus neuronas y por consiguiente aniquilar la fuente del pensamiento libre, esta maquiavélica metamorfosis da paso al fanatismo. Los obsecuentes son cubiertos por una oscuridad interna que les hace inmunes a la externa y calman su sed con el conformismo. Quien lucha por su democracia tiene como meta alcanzar su libertad y para llegar hasta el final, se debe apartar la mirada de los distintos engaños que los liberticidas suelen colocar en el camino a transitar.

viernes, 29 de octubre de 2010

Ética y Liderazgo


                                                   
En los últimos años la partición política del estrato social más humilde se ha incrementado en países de Latinoamérica. Este fenómeno es propio de gobiernos demagogos que penetran en la fibra emocional de sus seguidores, con la idea de usarlos como plataforma para sus tronos. Esto causa gran daño en la etimología de la verdadera política. Se ha definido como política, el arte de hacer posible lo imposible. Sin embargo, esta realidad tiene que afianzarse en lo social, en su más pura esencia. Este boom ha hecho que emerja  una demencia colectiva que alimenta el ego de gobernantes megalómanos. A diario nos topamos con decenas de individuos que se autodenominan luchadores sociales, muy bien identificado con una tendencia política. Por lo general, ataviados  con franelas donde, ufanos,  lucen la cara   de su endiosado líder, estampada en sus espaldas. No olvidemos que los esclavos eran azotados exactamente allí, en sus lomos, cual bestias, como recordatorio de obediencia hacia el amo. Lo más aborrecible de los gobiernos populistas es la forma en como  pasan el bisturí por la conciencia de estos seres, desligándolos de su espiritualidad. La ética y dignidad son cercenadas de la personalidad.  La metamorfosis a seguir es el del hombre obediente mutilado de su capacidad de discernir, enclaustrándolo en la lobreguez que envuelve la estulticia ideológica. Los políticos se preparan para gobernar, pero muchas veces obvian que un buen gerente está para escuchar y servir. Cuando  los líderes son adoctrinados para la sumisión caen subvertidos  frente a las glorias  del poder convirtiéndose en comerciantes de la política. A mi modo de ver, la política es la matriz que da lumbre a grandes líderes para la transformación de los pueblos en pro del desarrollo socio-económico y cultural, dando paso a una nación de hombres libres. Si los líderes no son libres en su interior, estarían condenando a sus seguidores a ser esclavos, ya que esa conciencia sumisa se expande  hasta convertirse en una conciencia social. ¿Será éste, el trasfondo de la doctrina “del hombre nuevo”?. El ser humano por naturaleza es inteligente pero la intelectualidad es propia de una elite. Quien siembra en su propia mente cosecha  grandes conocimientos que catapultan al umbral del libre albedrío. Lo social es y ha sido el instrumento usado por los demagogos, pero ahora cuentan con un gran número de personas que viven perdidos en la oscuridad que los conduce hacia las turbias aguas de la dependencia de estos liberticidas.  Democracia es sinónimo de libertad, sólo quien tiene el atrevimiento de pensar por voluntad propia, grita: SOY LIBRE, pero esa aureola con que Dios nos coronó sólo brilla en las cabezas erguidas de personas decorosas. Defendámosla  con las armas que más temen los autócratas: Inteligencia y dignidad.  

                                                                                                           
                                                                                                                                             
                                                                                

                   

miércoles, 12 de mayo de 2010

Acción, consecuencia y hábito




Habitamos en un continente que emergió preñado de esperanzas. En la época colombina y post colombina sufrimos el saqueo español; las guerras independentistas conllevaron al latrocinio de sus propios gobernantes. Una acción trae una consecuencia y una consecuencia genera un hábito. En la era pre colombina, nuestros aborígenes vivían en un mundo  de ingenuidad adaptados a su entorno natural. América contaba con una inmensa riqueza natural, lo que para sus habitantes era simplemente su hábitat. Ellos concentraban sus vidas en la convivencia tribal, la caza y la pesca como sustento, adorando a sus propios dioses La llegada de Colón a América dejó como consecuencia un desproporcionado saqueo, violación a la dignidad humana y uno de los genocidios más atroces registrado, muchas veces minimizado y ensalzado en la historia. Esta consecuencia generó en el subconsciente de los nativos, un sentimiento de ultraje y dolor, pero también el sentido de pertenencia. Las guerras independentistas fueron atroces pero necesarias para redimirnos del yugo español. Esta fue la segunda conflagración que enfrentamos contra los españoles, pues en la primera nuestros hermanos fueron masacrados por una horda de facinerosos armados, al mando del tristemente célebre navegante Cristóbal Colón, frente a una población inerme. La segunda fue una lucha más pareja, los españoles tenían la ventaja de las armas, nuestra fortaleza: el sentido de libertad. Esta acción nos liberó y generó un hábito, el deseo imperecedero  de conservar nuestra libertad. Lo expresado anteriormente nos reseña una acción, su consecuencia y el hábito generado.  Hay quienes se acostumbran a mandar y otros a obedecer. Hay quienes  construyen y destruyen. Hay quienes instruyen y  prostituyen. Hay quienes libertan y esclavizan. ¿Qué es lo que realmente mantiene vivo al ser humano? ¿Poder, riqueza o el amor? ¿Hasta qué punto estas anhelansas nos libertan o esclavizan? ¿Cuál es la razón de que unos países de América se desarrollaron más que otros? Tendríamos que estudiar su historia y encontraremos que en aquellos países en donde la democracia ha sido más plena y dilatada, su desarrollo ha sido más fructífero. Basta con mirar los países comunistas o detenerse en las tantas dictaduras. El poder se centra en un autócrata y sus naciones se enclaustran en el sub desarrollo. Estos absolutistas se apoderan de las riquezas de sus pueblos generando una pobreza mental y social.
Acción-Gobernante ---- Consecuencia-Riqueza ----- Hábito-Robo
Se dice  que política es el arte de hacer posible lo imposible, esto se puede aplicar en lo personal ya que en lo social, pocas veces se ha aplicado. Estos gobernantes se convierten de mendigos a millonarios, sobre todo los Latinoamericanos. Son varios los países ricos y prósperos que se han empobrecido a manos de dictadores, comunistas, autócratas y absolutistas. Estos gobernantes son una especie de alquimistas, engendran sus ideologías en la ignorancia social, para luego cosechar fanatismo político.  Sólo aquellas personas que tienen firme su dignidad escapan de esta perversa siembra. Este cultivo luego de enraizarse en las neuronas de sus víctimas oscurece su capacidad intelectual, codificando su visión de la realidad. Los gritos estercoleros de su líder, son como exaltada poesía a sus oídos. El hambre estrangula sus estómagos pero viven alimentados con promesas. La miseria rodea sus vidas, pero la bonanza les cautiva. El país se desploma, pero nada ocurre a su alrededor.
Acción- Gobierno ---- Consecuencia-Miseria ----- Hábito-Costumbre
Oropel: Lámina de cobre batida y delgada que imita el oro. Cosa brillante y de poco valor. Adorno o vestido de oro falso. La riqueza de  las personas dignas es su acervo cultural, el que a lo largo de su vida ha acumulado. Dentro del cofre que guarda nuestros tesoros podemos encontrar dignidad, bondad, rectitud, respeto, compresión. Todos estos diamantes conforman la joya más preciosa: el AMOR. Para los sectarios autócratas, el oropel es el gran botín. Las comodidades que da el dinero mal habido creen elevarlos sobre el resto de los mortales pero a medida que eso sucede sus almas se corroen con el orín de la miseria. De colocar una rana viva en un recipiente con agua y calentarla, ésta se va adaptando al calor hasta morir en él; ocurre lo mismo con las personas que se involucran con gobernantes tiránicos. Ellos venden su dignidad por un poco de riqueza y con sus miserias arrastran el futuro de sus hijos. Si no les afecta el dolor de su gente, menos les importará el mal ajeno y el de la nación en general.
Acción- Gobierno ---- Consecuencia- Sumisión ---- Hábito- Esclavitud
Nuestros aborígenes no sabían del alcance diabólico que tenía la atesorada alfombra  que a diario hollaban. Gracias a la cruel enseñanza conocieron la miseria de los hombres del viejo mundo, desgraciadamente ese fue “su gran legado”. La guerra independentista nos dejó una conducta de lucha distorsionada; nos hacen creer que combatimos para emanciparnos y finalmente nos esclavizan, basta con leer un poco de historia. En sus discursos los demagogos tocan la fibra humana de quienes se sienten desposeídos de las riquezas de su pueblo y sucumben aplastados por sus odios. Los megalómanos creen que la historia sólo les pertenece y que no hay cabida para los pueblos. Los ególatras se aman tanto así mismos, que obvian aceptar la opinión de quien tiene la osadía de comunicarles los problemas que ahorcan a su propia gente. Para ellos, la silla es un trono que nadie más puede ostentar, el poder desnuda el alma de quien lo conquista para luego apoderarse  de su vida de una manera tal, que pierden la sensibilidad de la cual una vez fueron revestidos. Al igual que sus seguidores, pierden la realidad del mundo exterior condenándose en su frígido e interno mundo. Su destino es la torva cárcel del desprecio y su peor desgracia, ser reseñados en la historia como seres diabólicos que mancillaron la esencia de su patria.  
Acción-Lucha ---- Consecuencia-Triunfo---- Habito-Libertad

Cuando se lucha por acumular tesoros terminamos esclavizados en las miserias humanas, cuando luchamos por alcanzar la libertad, nos redimimos de sentimientos tiránicos.

jueves, 4 de marzo de 2010

El Talitrussaltator Latinoamericano


Pasan los tiempos y los métodos políticos siguen siendo los mismos. Los criterios de Aristóteles, Sócrates y Platón continúan vigentes; sin embargo, ¿Qué hace el hombre de este tiempo? Poco escudriña en estos conceptos.
Para Alfredo Zabala, política significa: Preceptos libertarios que dan lumbre a ideas que están por encima de poderes megalómanos, que desnudan intereses ocultos y tiránicos.
Cuando Dios creó el mundo lo hizo con una dualidad necesaria  para la convivencia absoluta. La noche tiene su día o el día tiene su noche; esto depende del punto de vista de cada quien, eso es ambivalente como también lo es este texto. En el manejo de la política democrática sucede lo mismo. Aristóteles, el gran pensador griego, planteaba en sus distintas tesis políticas formas de gobierno puras e impuras, que son las deformaciones de las formas puras, según el interés de uno o muchos. Consideraban gobiernos puros a: La monarquía, gobierno de un solo individuo. La aristocracia, gobierno de una minoría conformada por hombres de bien y, la república, gobierno de la mayoría. Dentro de la forma impura consideraban: A la tiranía, la cual se basa en intereses personales de un monarca. La oligarquía, que tiene como fin el bien personal de los ricos y, la demagogia, que tiene como fin el engaño en hacer creer que se persigue el bien particular de los pobres.
La pulga de mar (Talitrussaltator) es un crustáceo anfípodo de pequeño tamaño, abundante en la zona intermareal de las playas de la Península Ibérica. La hembra se caracteriza por ingerir a sus propias crías para que se alimenten con su propio cuerpo. Coloco como ejemplo la pulga de mar, porque en países latinoamericanos está surgiendo un hibrido político endemoniado que vive parasitariamente de la democracia. No sé como lo llamaría Aristóteles... este tipo de gobierno tiene su origen en la democracia, llega al poder a través de los votos y ésto gracias a un verbo tosco y estercolero que condena a la monarquía, convirtiéndose así en tiranía.  Fustiga a la aristocracia y se prostituye como oligarquía de Estado y luego con su verbo demagogo acaba con la  república.
La pulga de mar ingiere su cría para que se alimente con su cuerpo y es lógico que esta benévola  madre, se inmole para dar vida. Algo parecido ocurre con la madre república, da vida en su seno a este hibrido político, para luego perecer devorada por su propio engendro.
Por naturaleza hay hombres que nacen para la libertad y otros para la esclavitud, la libertad es el bien y la esclavitud el mal. Al leer este texto es oportuno hacernos una pregunta ¿Para quién trabaja mi conciencia? Quien filosofa sobre libertad muy difícil será verlo arando en espinoso huerto de un feudal. 
Somos seres sociales e instintivamente nos involucramos políticamente y gracias a la palabra, podemos diferenciar lo que es bueno o malo. Esto gracias al libre albedrio que llevamos esbozado en el alma. El alma no puede ni debe doblegarse, es sólo el espíritu quien se doblega para hacer del hombre, un animal domesticado por el látigo lacerante de los tiranos.
¿Dónde comienzan los derechos de los hombres y cuándo terminan? El llanto infantil es el primer derecho que tiene el hombre y lo utiliza para exigir atención maternal, este mismo sentimiento se prolonga en el tiempo para reclamar ser amamantado por los senos de la libertad. No con esto se quiere decir que los hijos son los esclavos de los padres o viceversa. Antes de ser padre primero se fue hijo. Diría que la libertad es algo recurrente, pero no se puede detener porque en ese mismo instante principia la esclavitud.
La justicia rige la sociedad, por tal ha de estar por encima del hombre y no el hombre por encima de ella. Claro está, esto es solo posible en los gobiernos democráticos. En los regímenes autoritarios ocurre lo contrario, los gobernantes creen estar por encima de la justicia y esto se debe a que este nuevo hibrido político tiene en su esencia mucho de monarquía y lo monárquico en su deformación es tiranía.
Donde se perpetúa el invierno se enloda el huerto y por consiguiente no florece el cultivo. Donde el sol es constante e inclemente, la tierra se agrieta y el polvo forma una figura fantasmal de desolación. Así pasa con los gobiernos dictatoriales. El poder se personifica en un entronizado que destruye su propia patria. Tanto tiempo en el poder descompone la fibra mental de los gobernantes, desterrando la inteligencia progresista de su cerebro. La adulancia de sus acólitos y la ignorancia servil de sus ministros, lo convierte en un monstruo de mil cabezas, que se desvela buscando a quienes tienen la osadía de desenvainar la espada que corta las cadenas que sujetan a la democracia.
El deporte ha dado infinidades de atletas superdotados, pero en corto tiempo sus condiciones físicas menguan y los registros que dejaron marcados en el pergamino pronto son superados por otros deportistas. Igualmente debe ser con los gobernantes; el poder político es un derecho inalienable de todo ciudadano. En la historia hay ejemplos de gobernantes democráticos que han dejado huellas indelebles y esto gracias a los laureles progresistas de su gestión.
Platón hablaba en sus tratados políticos de dos constituciones,....“La pura y la impura. Las puras: son  las hechas en vista del interés general, son puras porque practican rigurosamente la justicia.  Las impuras: sólo tienen en cuenta el interés personal de los gobernantes, no son más que una corrupción de las buenas constituciones, están viciadas”.
Estados Unidos de Norteamérica, la súper nación del mundo,  sólo ha contado con una Constitución conformada por siete artículos y muy pocas enmiendas.  Allí sus gobernantes tienen un periodo de cuatro años con derecho a reelegirse únicamente por cuatro años más. Esto se llama alternabilidad y la alternabilidad es la regla de oro de la democracia. No puede decirse lo mismo de los gobiernos despóticos, autócratas, dictatoriales, tiránicos y comunistas, que sólo buscan la perpetuidad en el poder para detener los pasos progresistas de sus pueblos sumiéndolos en una sociedad de iletrados.
En la tiranía, la constitución es impura y los legisladores, legislan para un amo. Según Aristóteles “el hombre se corrompe ante el atractivo del instinto y las pasiones del corazón cuando se encuentra en el poder. La ley, en cambio, es inteligencia sin ciegas pasiones”
Hay  gobernantes que nacen de la democracia y profesan una revolución utópica que ha sido prostituida para ejercer la dictadura. ¿Cómo logran estos seres tales hazañas? Taladrando la fibra emocional de aquellos que no han sido favorecidos con las bondades de la democracia y a éstos es fácil ofertar la igualdad del hombre, el enriquecimiento fácil y rápido, para luego provocar una sequia en sus represas mentales para que de ellas desaparezca la luz de la inteligencia, mientras  sus gobernantes se convierten en los  aristócratas incultos, y esto no es otra cosa que una   Oligarquía de Estado. Ellos, son los liberticidas de la democracia de Latinoamérica.
Son muchas las expropiaciones y confiscaciones de estos autócratas, la peor de todas es la del libre pensamiento. Los próceres son atormentados a cada instante por el verbo patriotero de estos gobernantes. Sus proclamas son guerra y muerte, pero en el fondo estos esbirros de la democracia  son seres cobardes. Tenemos el ejemplo de Adolfo Hitler, prefirió quitarse la vida antes de enfrentar a la justicia. Latinoamérica cuenta con unos cuantos de estos cobardes.
La inacción es propia de los seguidores de estos tiranos, para ellos es más fácil  rendirse a la esclavitud de una vida insípida, que luchar por la libertad. Mientras que estos seres tienen los oídos plétoras de falsas promesas, los adversarios de la tiranía, luchan por la libertad.  La conculcación de la libertad es continua y amparada por el servilismo de las instituciones del Estado. La inanición de estos regímenes empieza cuando los pueblos se unen. No hay exculpación frente a los atropellos a la libertad.  La bonhomía  es propia de hombres que nacieron por y para la libertad y son incólumes frente al látigo que somete al débil. No olvidemos que este nuevo hibrido político le tiene aversión a la democracia. Ellos, son la cría del Talitrussaltator o la pulga de mar. Sólo los preclaros no son atrapados por tan macabro proceso parasitario. 
Aristóteles, Platón y Sócrates, estarían de acuerdo en la denominación con que me permito calificar a este hibrido político: TalitrusSaltator Latinoamericano. Por nuestra parte, debemos enfrascarnos en la lucha de las ideas para acabar con esta excrecencia que se está formando en la faz de la democracia de nuestro continente. Sólo quien tiene estirpe de esclavo, se adormece en su seno diabólico. 
“La democracia es una nube preñada de libertad, quien la añora se bañará con sus aguas libertarias”. Alfredo Zabala.