viernes, 27 de febrero de 2015

De vueltas a las Montoneras


El planeta, en su indetenible rotación lleva a la humanidad a continuas evoluciones que conducen por caminos de la modernidad. No obstante, a nivel global este avance no ha sido homogéneo; ya que hay naciones con un subdesarrollo tan bárbaro, que aun en este naciente siglo mantiene una formación pueblerina. Por otro lado, el hecho de que mucho se haya avanzado en busca de ese convivir civilizado, en nada hemos progresado en el desprendimiento de nuestra esencia primitiva. La ambición de adquirir poder  desmedido para someter la voluntad del otro, es una actitud primitiva. El deseo de hacer el mal, el apetito por la criminalidad, en fin, son muchos los indicativos viscerales que como indicativos dictan que la barbarie sigue dominando lo humano. Muchas son las revoluciones citadas en la historia, no obstante, pienso que solo tres han sostenidos y modernizados a esta convulsionada existencia, ellas son, La espiritual, liderada por el maestro Jesús, la cultural, que dio paso al renacimiento y la tecnológica, que es la causante de esta modernidad que hoy estamos viviendo. La revolución espiritual del maestro Jesús, a más de 2 mil años de su existencia, ha coexistido en nuestra esencia de una manera muy sutil, diría, que necesita de una eclosión que verdaderamente la remoce, esto requiere de una gran campaña en donde todas las tendencias religiosas participen de manera mancomuna, ya que el humano cada que pasa se aleja de su estirpe.  Muy distinto ha pasado con la revolución cultural, que al ser repetitiva dio paso a las revoluciones tecnológicas. Hay un engendro derivado del concepto revolucionario, como la que citan los gobernantes, con el fin de perpetuarse en el poder. Las armas nada tienen que ver con las revoluciones, al contrario; esta se define con involución, ya que su morada es el comunismo y esta a su vez, es el núcleo de donde surge todo lo que tiene que ver con el primitivismo. En nuestra Venezuela tenemos 15 años sufriendo de un hibrido denominado revolución socialista del XXI, que antípoda… falla en el suministro eléctrico, escasez de alimentos, falta de independencia en los poderes, corrupción descomunal, criminalidad descomunal y como complemento, una fuerzas armadas que arremete contra quienes protestan por una vida ajustada dentro de los conceptos democráticos que dicta la constitución; todo esto, amparado por lo muy bien ha denominado un gran amigo como indigencia mental. La ausencia de intelectualidad en el individuo, es algo muy apetitoso para los gobernantes demagogos, ya que allí, fácilmente recluta vasallos que los secunden, ya que  de la frustración cognitiva, nace lo que he denominado como intelectofobia, de este mal, sufre el régimen y sus seguidores, muy al contrario los que  adversamos a este comunismo, que al ver a semejantes trogloditas, sufrimos de ignorantofia. Los estudiantes están luchando para sacar a nuestro país de las rutas montoneras. Hay que apoyarlos!!!


sábado, 7 de febrero de 2015

Conquistando libertades


La épica ha estado urdida de engaños y por consiguiente la historia de la humanidad suele escudriñarse de una manera somera, ocultando la verdadera intención de quienes lideraron estas gestas. ¿Quiénes se han beneficiado de estos laureles? ¿Los líderes o los pueblos? Las banderas fueron utilizadas como un exacerbado  patriotismo para con el tiempo  ser holladas con el saqueo del acervo cultural  de los pueblos.  Lo triste de todo es, que a estos seres la historia los premia con la aureola de la grandeza y los soldados que expusieron  sus pechos a las balas, eternamente quedaron condenados en el anonimato.
Remontándonos a la lucha independentista de nuestra América, podemos ver como hombres como Bolívar, Páez, Sucre, Urdaneta, entre otros, lograron, acompañados por un pueblo anónimo, la magna hazaña de libertarnos del yugo español. ¿Cuál fue la recompensa para nuestros pueblos?  Una entrecomillada libertad. El botín para algunos de ellos fue el saqueo de la riqueza de su propio pueblo, preludiando la oligarquía de Estado y dando continuidad a nuestra esclavitud. Esta fue la primera intención de la batalla libertaria, la cual  retardó el desarrollo de la patria. En pocas palabras, no hay conciencia de lucha que se enfoque en el beneficio de los pueblos, ya que somos esclavizados por nuestros egos.
Alejandro Magno asoló pueblos y se bañó con la sangre vertida para que la historia lo ensalce. Muchas personas creen que libertador y conquistador es algo diferente, visto de una manera artificial lo es, pero si estudiamos su esencia de una manera más profunda podemos palpar que es lo mismo.  Simón Bolívar, libertó cinco naciones y de esta manera conquistó su título de LIBERTADOR, pero la esclavitud continuó; ¿Libertó a todos? ¿Por qué no decretó la abolición de la esclavitud de los negros? Hoy la esclavitud es otra: somos esclavizados por  nuestros  gobernantes.
La ignorancia empuja a los pueblos a creer en la desfigurada historia de algunos personajes, esto es un ardid  maquiavélico que se usa para sembrar el mal en la esencia de seres incautos. Cito aquí la solapada  ideología de Adolfo Hitler, hizo creer a millones de fanáticos que podía crearse una raza pura, dando inicio al holocausto nazi. Millones de judíos cayeron víctimas de su desquiciado proyecto, ¿pero, donde estaba el meollo del asunto?  A medida que exterminaba judíos, se apropiaba de sus bienes, fue la manera de fortalecer su poderío.  Hitler, liberó su maldad y conquistó una página en la historia, claro está, mancillada de sangre. Stalin, Lenin, Mao TseTung, son algunos de los liberticidas que conforman esta legión.
El hombre lleva en sus venas la esencia de la libertad y algunos de esclavistas, ocurre lo mismo con los pueblos. Somos libertados de yugos extranjeros para ser esclavizados por nuestros coterráneos. Desde el 24 de junio de 1821, cuando se conquista definitivamente nuestra independencia, Venezuela en reiteradas oportunidades ha sido asaltada por megalómanos, haciendo de ella su hacienda personal. Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez, los más connotados.  A partir del 23 de enero de 1958, Venezuela vivió su más dilatada democracia, exactamente 40 años. En este período nuestro país se catapultó como una de las naciones más progresistas de América, apoyándose en la alternabilidad, el respeto y el fortalecimiento de la autonomía de los poderes públicos.
1998, la esencia gomecista y perejimenista vuelve a eclosionar en nuestra Venezuela corroyendo con su moho naciones como Ecuador, Bolivia, Argentina y Nicaragua. Otras como Honduras, Colombia, Perú, Panamá y Costa Rica, han frenado esta roña. Nuestros próceres  llevaron en sus venas la libertad y la esclavitud. Ellos libertaron para conquistar su gloria, pero luego sus laureles fueron saqueados por ególatras, esto con la intención de encadenar la voluntad democrática de sus pueblos.  
Es estúpido creer que dichos próceres fueron socialistas, esto es un engaño que los autócratas han tratado de insertar en nuestra sangre. Ellos, después de la gesta libertaria se convirtieron  en los nuevos oligarcas terratenientes y nuestro pueblo continuó adormecido en el atraso. Esta oligarquía de Estado fue heredada por los subsiguientes gobernantes. Sufrimos más de una década de continuos saqueos, un liberticida que se entronizó, una oligarquía de Estado que se fortalece, una nación rica que se depaupera, una criminalidad que extermina nuestra juventud, un sectarismo que devora la inteligencia,  un adoctrinamiento que oscurece el entendimiento. Total, un verbo pendenciero que envilece  nuestra sociedad. 
Caben aquí varias preguntas a aquellos políticos que aspiran una curul en el parlamento nacional: ¿Cuál es el motivo verdadero de su lucha? ¿Servir a un amo, engordar sus cuentas bancarias, ganar fama a nivel nacional para alimentar egos, ser parte de la nueva oligarquía de Estado o encauzar a Venezuela  por los caminos de la expropiada democracia? La historia los reseñará con nombres y apellidos, nosotros los que continuamente ejercemos el voto sin aspiración política alguna,  seremos señalados como un pueblo glorioso que luchó para no ser esclavizado, sin embargo,  en términos generales continuaremos en el anonimato, nuestras vidas seguirán igual, soñando con un país de oportunidades y esperando otras gestas electorales para encumbrarlos a ustedes en la ola que tanto cautiva sus sueños. De seguro cambiarán de status social, buen vestir, lujosos carros, guardaespaldas, continuas apariciones en medios de comunicación, viajes al exterior, etc. Los sueños que se ponen en manos de políticos se convierte en  un juego de azar... a eso apostamos los venezolanos.
“Los únicos soldados que no caen vencidos, son aquellos que se enrolan en los ejércitos con el único propósito de garantizar la democracia de su patria, sin esperar otra gloria que la libertad de sus hijos”. El error de los autócratas es creer que los ejércitos amedrentan el talante democrático de los pueblos. Las balas jamás podrán herir el ímpetu de la brisa ni los cañones podrán acallar los trepidar de las olas, por la simple razón de que la libertad no está revestida de piel, esta es una convicción de vida que está insertada en el alma. Sólo se puede esclavizar a quienes temen desplegar sus alas y se enclaustran en la asqueante jaula de sus verdugos. Cada voto que depositado en las urnas es una herida más que desangra al autoritarismo. Libertémonos del yugo para reconquistar la libertad.
“La muerte sólo  llega cuando los pensamientos son cercenados de la mente para hacer del hombre un cuerpo inanimado dominado por seres maquiavélicos”,









viernes, 30 de enero de 2015

Celibato eclesiástico ¿para qué?



Hablando un poco sobre  la naturaleza del humano, podríamos decir que su esencia predominante yace en la sexualidad y esta, subyace en lo más hondo de lo que denominamos cuerpo. El erotismo es una fuente energética que mal canalizada conduce a diversas perversiones, todas atadas a una misma patología; tales como, epicureísmo, ninfomanía, satiriasis, sadomasoquismo, etc. Los estudiosos de los conocimientos místicos entre ellos los gnósticos, reseñan que el mal llamado ser humano, goza de siete centros energéticos esparcidos por todo el cuerpo, uno de ellos está ubicado en las partes íntimas siendo el más poderoso de todos. La manera de canalizar correctamente estos centros energéticos, es precisamente con mucha espiritualidad, es allí donde las religiones juegan un papel muy importante. Cada corriente religiosa maneja una filosofía distinta, de cómo se debe alcanzar la maestría o elevación espiritual. La gnosis que es una filosofía de vida, basa sus dogmas en que el hombre para escalar la escalera que conduce a los altares de Dios, debe tener una pareja, con la cual emprendería dicho y fabuloso viaje. La iglesia católica, tiene como credo,  que sus representantes eclesiásticos deberían vivir en el celibato. Aquí se puede avizorar una craza incongruencia, ya que si nos internamos en la cosmología bíblica, podemos observar que más allá del cristianismo, Moisés, quien es considerado un gran maestro; tuvo muchas esposas y nadie lo tildo de semental. Siglos atrás, podemos apreciar que tanto en la cultura greca como la romana, lo que predominaba era una permisividad sexual, que concluía en depravaciones de todas índoles. Los primeros cristianos alejados de aquel hedonismo, eran más dado al celibato y a la virginidad, sin embargo, sus escritores defendían el matrimonio, arguyendo que había sido instituido por Dios y bendecido por la presencia de Cristo en las bodas de Cana, ellos alegaban que el matrimonio está por encima de la virginidad. Dicho todo esto,   me sumo a las cientos de voces que le piden al papa Francisco, que revise el celibato en sus representantes eclesiásticos. Dios extrajo a Eva de las costillas de Adán, con el fin de que estuviesen unidos por siempre, claro está que de inmediato surgió la primera infidelidad, una más fuerte que la marital, la traición hacia Dios, amparada en los deseos de la serpiente.  La fidelidad nupcial, no está en la bendición eclesiástica o la rúbrica sobre el papel legal, está es solo posible cuando honramos la unión con el respeto. La lealtad religiosa es otra cosa, para esta se necesita de una  supra conciencia, que desclave al hombre de los mercaderes del templo. El mercader más fuerte es precisamente la lujuria y este se hace más poderoso en la soltería. El matrimonio como sacramento aparece de forma expresa en la enseñanza de la Iglesia en el siglo XV y se introduce como signo de la unión de Cristo y de la Iglesia, entonces es de pensar que la santidad nada tiene que ver con el celibato, ni la mujer es símbolo de pecado, todo es cuestión de conciencia. Cristo y la iglesia jamás se podrán divorciar. 

jueves, 15 de enero de 2015

Adán y Eva, también eran felices y no lo sabían


Según el libro de Génesis de las Santas Escrituras, Adán y Eva, la pareja inicial e ideal, vivía en un mundo, que por ser diseñado por Dios, era perfecto. Abundancia de alimentos, paz y amor, solamente condicionados a vivir en sumisión  a los preceptos del Creador.
Todo marchaba según lo concebido, hasta que Eva fue tentada por una serpiente, que usando el encanto de su lenguaje, la convenció para que probara del único fruto prohibido para ellos, el árbol del conocimiento. Ésta “despertando” de su aparente ignorancia, decidió convencer a Adán para que se uniera a ella en su transgresión. Aquellos aparentes inofensivos mordiscos, acabarían con sus magníficos privilegios.
Dicha prohibición, no solo representaba una prueba de obediencia, sino la absoluta estupidez de quien posee todo lo necesario y lo juega al azar sin escuchar lo que dicta el sentido común.
Según este relato, podría decirse que aquella víbora, fue la oradora encargada de dictar el primer discurso demagógico de la historia, tan conciso y poderoso, que acabó con las bonanzas que ofrecía el  Edén, iniciando su periplo plagado de escasez.
Tres preguntas caben aquí. ¿Por qué Adán y Eva desobedecen? ¿No estaban conformes con lo que Dios les había dado? o simplemente ¿La soflama de aquel reptil insurrecto, fue tan  poderosa y seductora que no pudieron resistirse?
La sedición de Adán y Eva en contra de El Supremo, sentó un precedente en cuanto a la sumisión frente al mal; ya que desde ese instante, la víbora se adentró en las conciencias, para instaurar y perpetuar con su tiranía el odio; de aquel exquisito bocado, devino toda suerte de desgracias a la raza humana.
Aquella feliz pareja no se adaptó al mundo perfecto que nuestro Padre Eterno les ofrendó, por tal motivo, vivimos “cómodamente” dentro de una sociedad antagónica a la instaurada en el Edén.
Desde nuestro mundo desolado, la esperanza es parida con mucho dolor, plagada de incertidumbres, nos pasa a un lado, tácita y lacerada por el látigo de la tiranía. 
El conformismo se insertó en el ADN humano y aún más, en las personas comunes, que suelen ser felices dentro de sus carencias, bien sean materiales, sentimentales, éticas y/o morales,  sirviendo de alimento para  el despotismo. Está comprobado el poco valor que muchas personas dan a algunas prerrogativas, se han dado muchas facilidades para ubicar a individuos de clases sociales menos favorecidas, en hermosas urbanizaciones, con servicios públicos, ornatos y comodidades, que jamás pensaron lograr, la gran mayoría vende o cede sus privilegios y los pocos que logran quedarse, adaptan su entorno a  su anterior esquema de vida. Igualmente, se sabe de personas que han ganado inmensas sumas de dinero en juegos de azar, las cuales dilapidan en poco tiempo, para volver a su ambiente natural. 
A nivel macro, podemos hablar de países inmensamente ricos en recursos humanos y naturales, controlados por gobernantes incapaces, que han depauperado  su plataforma económica, social y moral, sumergiendo a sus conciudadanos en una monstruosa ruina.
Solo con una renovación de liderazgo, apuntalado en la preparación intelectual se puede dar el cambio positivo, erradicando  los viejos vicios que tanto daño han hecho.
Hagamos este sencillo ejercicio, si dos personas adultas se unen sentimentalmente, por lo general, sobreviven a otras relaciones y para que pueda afirmarse que esta pareja disfruta de una nueva relación, ambos deben haber dejado en el pasado los anteriores vicios o errores que marcaron el fracaso a la anterior, de no ser así, lo que se cambia es de pareja, no de relación. Lo mismo ocurre cuando hay un cambio de gobierno, la gestión realmente nueva,  es aquella que, partiendo del nivel de compromiso con que se asuma el reto de  reedificar un país devastado, aplicando políticas públicas renovadoras que catapulten al país y su sociedad hacia una nación de primer mundo.

En fin, al igual que nosotros, Adán y Eva también eran felices y no lo sabían.


lunes, 22 de abril de 2013

El Gramaticida




El lenguaje es la herramienta más eficaz con la cual cuenta el hombre para comunicarse, con el tiempo, éste se ha ido refinado y hoy, según sean las palabras proferidas por el hablante, se facilita saber en cual nivel intelectual se encuentra. El pensamiento hablado tiene su mayor aliado en la escritura, ambos conforman un dúo formidable que ilumina el entendimiento. Quien se prepara académicamente lo hace con la visión futurista de destacarse en su profesión, bien sea formando parte del aparato productivo privado o ejerciendo un cargo burocrático. En los países de avanzada, los políticos gozan de una gran preparación académica, son verdaderos rectores que al hablar deslumbran con su discurso.  En los últimos años, la política en nuestra Venezuela ha devenido en una suerte de organización rupestre que ha dominado el escenario social, no es casualidad que en 14 años de medievalidad gubernamental hayan ocurridos más de 170 mil homicidios, la sombra del primitivismo tomó piel en la barbarie. La arenga de estos individuos, poco letrados, para decir lo menos, basada en un verbo mendaz, violador de toda regla gramatical, donde la semántica no existe, utiliza la impertinencia como báculo de apoyo. El genio militar de América, Simón Bolívar, tuvo como maestros a eruditos de las letras como lo fueron Andrés Bello y  Simón Rodríguez, demás sería recordar los méritos de El Libertador. Sería interesante saber qué opinión merecería de estos grandes educadores quien hoy ejerce la primera magistratura de nuestra nación. Sin embargo, no es necesario contar con un veredicto del “más allá” para calificar a nuestro recién estrenado rector; permítaseme la osadía de bautizarle: “El gramaticida”. Es plausible ver como una persona pese a sus orígenes humildes, escala posiciones en cualquier ámbito socio-político- cultural, lo reprensible es llegar a un sitial de honor sin haberse preocupado por ilustrarse y tratar de cualquier manera imponer su voluntad, aún a costa de su propio ridículo. Cuando la institucionalidad de un país se transforma en el inquisidor de su democracia, la vida de los ciudadanos se convierte en un caos donde a cada instante se lucha por conservar los espacios conquistados para la libertad. No debemos olvidar la arbitraria decisión del TSJ designando como presidente encargado a “El gramaticida”, luego el 14 de Abril, el CNE, basado en unas elecciones plagadas de toda clase de vicios, ventajismo e inconsistencias lo proclama como el nuevo presidente de la “mitad mayoritaria” de un país en detrimento de la “mitad minoritaria” (espero que su raciocinio sea superior al mío y logren entender tal exabrupto matemático-lingüístico) . Lamentablemente, la genuflexión de la institucionalidad con el poder ejecutivo, sólo es comparable con un onanismo que expele tiranía. Cuando el mundo tenga más libros que armas, los bibliófilos serán mayoría y los pistoleros minorías. Entonces, la intelectualidad erradicará el ignorantismo y quien verdaderamente es libre, dictadura alguna jamás circuncidará su libertad.  

sábado, 14 de julio de 2012

Comunicación Procaz



Desde  el instante en que el  hombre asume la palabra como el don por excelencia para comunicarse, nacen los idiomas; con el transcurrir de los años el habla dio paso a diversos dialectos que identificarían al hablante con su lugar de origen. Por mucho tiempo se ha sostenido la tesis de que en los países de habla hispana, la mayoría de sus habitantes emplea menos de dos mil palabras para comunicarse, algo antagónico ya que la lengua castellana es muy rica en sus recursos, sin embargo, el conformismo y/o el lapsus linguae marcan nuestro glosario impidiendo el avance hacia un lenguaje culto. He tenido muy frecuentes oportunidades de presenciar conversaciones entre groseros gárrulos quedando ingratamente sorprendido por su forma rala de comunicarse; de cada diez palabras proferidas aproximadamente seis están fuera de contexto gramatical y otras son soeces, complementando el pauperismo verbal con sonidos onomatopéyicos y ademanes que por lo general son bastante vulgares. Erradamente se ha creído que esta usanza inapropiada de nuestra lengua es propia de iletrados, alegato que busca justificar tal equivocación. Muchos de nuestros abuelos no tuvieron la oportunidad de aprender siquiera a leer y escribir, no obstante, fueron enemigos de las malas palabras y el trato descortés. No puede decirse lo mismo de la actual formación, donde muchas personas, aun gozando de una sólida instrucción académica, son mal habladas, procaces y peleadas con toda norma de urbanidad. Frente a estos personajes inevitablemente llegan a la mente los filosofastros. Por otro lado se pensaba que las palabras soeces se utilizaban como recurso ordinario para descargar un momento de ira o como acto ofensivo hacia algún enemigo, esto ha quedado desmentido al observar la actitud de los contertulios que por lo general denotan gozo y hasta afecto, no sólo a quien las pronuncia sino también a quien van dirigidas. La lingüística inculta y misérrima cada día suma nuevos adeptos y tal fenómeno va desde los estratos más humildes hasta los más encumbrados. No hay un lugar de nuestra sociedad que escape a este tipo de conversaciones: Centros comerciales, hospitales, instituciones privadas y del Estado, lugares de esparcimiento y hasta templos religiosos, se ven imbuidos en tal práctica. Es entendible que las carencias gramaticales sean lesivas a la comunicación oral, lo que no debe aceptarse es el paulatino deterioro de la decencia y las buenas costumbres que implica la degeneración de nuestro lenguaje, impulsando el mal ejemplo a nuestros niños y a las generaciones venideras. Esta aberración se ha convertido en una patología, en endemia pública que cada día se arraiga más en el subconsciente de la población. Debemos recordar que somos herederos de uno de los más grandes filólogos que ha dado la humanidad: Don Andrés Bello, por lo cual debiéramos hacer honor a tal legado. De los países hispanoamericanos el que en peor situación esta es el nuestro, ya que los descomedimientos  emanan desde las más altas esferas del poder,  empeorando la situación por el paradigma que estos personajes representan en nuestra juventud. Da la impresión de que la incultura se ha convertido en una droga adictiva. Si no hay una preparación intelectual no se puede mantener una conversación simple, sin grandilocuencia, lo imperdonable es someter a tal ordinariez a quienes nos negamos a hacer de las palabras una suerte de martillo que golpea sobre una mente cultivada por el respeto y los buenos hábitos.

domingo, 27 de mayo de 2012

La teoría del caos,según mi filosofía (III)



Quienes promulgan el caos con la firme intención de reinar sobre sus ruinas, ignoran que la iniquidad es tan poderosa que en su radio de acción termina regresando al núcleo que la originó destruyendo su fuente, llevándose además en su torbellino,  almas  inocentes. Para la triste misión de la siembra y cosecha del caos es preciso contar con gran poder y complicidad y si esta confabulación se abraza a las armas sus efectos serían más devastadores. En un territorio caótico la justicia es constreñida y convertida alevosamente en simple bufón de la corte. La teoría del caos sólo puede radicar en individuos opresivos,  ya que su mente vibra en una octava violenta, exteriorizándose en arengas demagógicas y violentas. Esta acción es casi tan letal como una bomba nuclear ya que su radio alcanza los confines de una nación y muchas veces hasta los excede multiplicando sus  víctimas. Muchos de estos mártires fueron firmes defensores de la doctrina que les confiscó la libertad, el cerebro y la vida. Para que un territorio pueda gozar de un mínimo de gobernabilidad, éste fue dotado de instituciones que son vigilantes las unas de las otras de su desempeño; sin embargo, al ponerse en marcha el plan o misión hecatombe, el caos institucional se va ocultando de las miradas ciudadanas, formándose muy discretamente, Estados paralelos, protegidos por una especie de guardia pretoriana que cuando se hace manifiesta es por su gran corrupción  muy difícil pero no imposible de erradicar. El núcleo generador del caos en una nación enferma lo conforma  el Poder Ejecutivo, desde allí emergen las doctrinas que son insertas en el subconsciente de los debilitados ciudadanos. En nuestro país podemos citar el caos alimentario, mecanismo muy bien tramado, lentamente van disminuyendo el aparato productivo y por ende la oferta alimentaria con la vil intención de crear ansiedad en la población.  De allí surgen los precarios operativos para abastecer a una ciudadanía ya exhausta que sólo ve la abundancia en propagandas gobierneras. Después de la compra, al habitante empequeñecido ante tal caos no le queda otra opción que agradecer “por sus bondades” a quien propagó el caos. Ocurre igualmente en materia de vivienda, salud y educación. En esta tercera entrega sobre la teoría del caos, ya podemos visualizar de manera más diáfana donde está el origen de tanto infortunio. La anarquía sólo tiene cabida en una personalidad débil, es por esa razón que debemos trabajar en pro del desarrollo de la intelectualidad. Después del bombardeo de las ciudades de Hiroshima y Nagasaki en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, los sobrevivientes requirieron de una profunda rehabilitación espiritual, moral y sicológica para poder sanar de las secuelas de tal hecatombe. Los países involucrados en la última guerra global, incluyendo a Japón, viven un presente próspero y en relativa paz, no obstante, si no depuramos el subconsciente de tanta demagogia, el caos no desaparecerá y la sanación no será posible. La transición al orden lógicamente establecido puede ser una tarea de meses, quizás de años, todo depende del criterio que predomine, si el de poblador o el ciudadano. El poblador pasa gran parte de su vida soñando, a la espera de un milagro o un golpe de suerte; el ciudadano edifica sus sueños convirtiéndolos en tangibles. El poblador fenece en medio de radiaciones populistas; el ciudadano se hace inmune y se fortalece. El poblador piensa y reseña sus metas en diminutivo; el ciudadano las cita y planifica en superlativo. El poblador se detiene frente a los obstáculos; el ciudadano los apartas y continúa en el camino trazado. En fin, cada quien decide en cual estado de conciencia transcurre su vida.


La vida es un breve viaje que nos interna por lugares donde la subjetividad  impone su ruta. Puede ser largo o corto,  todo depende de las cargas  que llevemos. Al final... un grito, una despedida, un tiempo perdido en la vanidad... y el olvido!