jueves, 30 de abril de 2015

El Ser y lo Humano (II)


El tiempo es infinito e incognoscible y en el mismo instante de su revelación, surge la libertad, emancipación que dio paso a la historia. Igualmente ocurre con la mente,  tan indescifrable e inmortal como el tiempo, es el núcleo generador de nuestros  pensamientos. Esto nos da a entender que tanto  lo intrínseco como lo extrínseco tienen su naturaleza en el solipsismo, teoría filosófica idealista, según la cual nada existe fuera del pensamiento individual y que toda realidad percibida, fue antes fruto de la imaginación.
Los grandes pensadores griegos, apelando a esa libertad reflexiva que como vorágine recorría sus mentes,  idearon la Democracia, con el fin de conformar los mecanismos idóneos para legislar y gobernar a los pueblos, siendo la alternabilidad su regla de oro y así  no perpetuar conceptos erróneos que mancillaran o desviaran su esencia. No obstante, en manos del hombre, cualquier instrumento que se maneje bajo criterios diversos, termina por contaminarse y lo que comienza apegado a derecho termina infiltrado  por agentes corrosivos.
 Política y Democracia, con una concepción 100% civilista, fueron asaltadas por dogmas militaristas, surgiendo de esa invasión, dictaduras de distintas índoles. De allí el gran problema de nuestra Latinoamérica, que cambió su concepción de Estado intelectual por Régimen castrense, rezagando su desarrollo socio-económico, espiritual e intelectual, en comparación con los países de avanzada de otros continentes. Sería interesante confrontar la cantidad de dictadores que han azotado a Latinoamérica con los premios Nobel obtenidos.    
Si la moral se funda en las acciones personales es obvio pensar, que dentro de un régimen tiránico, los conceptos que rigen la conducta humana, quedan pervertidos en la conciencia. La sangre representa la gran mácula en el uniforme militar, sin embargo, la barbarie es la toxina que extermina todo sentimiento de bondad. Las dictaduras han hecho de la política un instrumento para exteriorizar esa bestialidad, que más allá de la vestimenta, habita en lo humano.

La ignorancia es lineal y el odio terreno fláccido, no hay esfuerzo alguno en ser y vivir en el ignorantismo. Esta liviandad existencial  conlleva al hundimiento de la filantropía. La ignorancia no tratada confluye en brutalidad, primitivismo, barbarie y hasta en resentimientos mezquinos, en pocas palabras, la mente  minada por la incultura deja libre su linaje bárbaro.
La inteligencia sobrevive dentro de un amplio campo dominado por la ignorancia, no obstante, la intelectualidad, por ser radical es más difícil de alcanzar, siendo ésta, junto a la moralidad, el estado más elevado que pueda el hombre lograr.
Hay naciones que sin poseer  riquezas naturales disfrutan de un gran desarrollo, el motivo, simple obviedad. A más desarrollo intelectual de los gobernantes, más progreso socio, económico, político y cognitivo para la nación tutelada, aplicable también a la inversa.
Es sensato preguntarse ¿Los políticos de estos tiempos, son impulsados por la ideología original de los eruditos griegos, o por lo menos, son capaces de abonar ésta con nuevas ideas?  ¿Sus pensamientos gozan de un gran contenido social o personalista? No es casual que el poder casi siempre, termine convirtiéndose en matriz generadora de hedonistas, megalómanos, narcisistas, fetiches, entre otras, patologías que, en su confluencia, hacen de los gobernantes  teomaníacos.
Al igual que el militarismo,  la ignorancia  ha jugado un papel preponderante en la destrucción de la política, de allí tantos regímenes autoritarios solapados tras la investidura demócrata. Gobernantes incultos y ramplones, sin ningún criterio moral ni ético, lucrándose personalmente de  las inmensas fortunas del Estado mientras sus ciudadanos se empobrecen  al ritmo de la devastación  social.
Cuando los partidos políticos formen líderes con  bases morales, éticas y con vocación por el trabajo social, cambio y progreso será una meta alcanzable.

viernes, 10 de abril de 2015

Entre el Ser y lo Humano (I)


Vivimos en un país donde poco se habla sobre la moral y la ética, quizás sea esa la razón por la cual nuestra sociedad gira en retorno hacia una acelerada involución como humanos.
Cuando somos concebidos, germinan en nuestros genes distintas características que conforman nuestra personalidad, tales como: el liberador y el tirano; el esclavista y el esclavo, de estas entidades solo la libertad es inherente al ser,  igualmente recinto de la conciencia que a su vez aloja  la razón, las otras  permanecen albergadas en lo humano, generando una desigual lucha en nuestro interior, sin embargo debemos tener claro, que a la vida llegamos sin conciencia, por lo tanto, amorales. Cada quien decidirá sobre la premisa de su libre albedrío, si  libérrimo o dictador.
Así como el SER necesita de lo HUMANO para su existencia, la ética  prospera de la moral,  connubio que se hace eterno. Uno de los grandes enemigos de la moral es el poder en sus distintas representaciones, ya que su seductora figura promete dinero, sexo, bienes materiales y adulancia, embelesando y envileciendo la conciencia de la gran mayoría.
Cuando se premia al débil con poder, éste automáticamente se convierte en opresor, es por ello que antes de gozar de cierto poderío, primero se debe  fortalecer la mente con un conocimiento sustentado en la probidad. Disertado esto, queda claro el  por qué los poderosos siempre terminan alimentándose con el servilismo de los débiles de conciencia, obviando que los aplausos de los alabarderos contienen un eco destructivo que termina por destruir  el inicial altruismo. 
El poder  antecedido por bajas pasiones como  odio, envidia, delirios de grandeza, entre muchas, se transforma en una  fuerza inmoral, que desciende sobre la sociedad de manera piramidal, llegando hasta los estratos sociales más humildes, siendo su principal víctima la moral, ya que ésta, por poseer una condición innata, es vulnerable frente al conjunto de realidades que conforman un país. Si la realidad vislumbrada es una alta tasa de criminalidad, podemos considerarla como la hija bastarda   de esa fuerza inmoral.
La moral por ser instintiva es cálida y  goza de muchas emociones, entre ellas el placer y el  displacer, entendiéndose que por no ser doctrinal no puede ser controlada por ninguna ley, ya que las leyes son frías y se deben a un conjunto de reglas, que en muchos casos terminan desligándose de la ética, dando surgimiento a la legalidad inmoral y a la irracional. Cuando se hace de la ley  exclusiva benefactora para una élite, ésta pierde su esencia, que no es otra que, impartir decisiones ajustadas a su reglamento de manera imparcial.
Una nación anárquica, es el fiel reflejo de sus gobernantes quienes terminan por desnudar sus carencias como seres humanos, sin embargo, para ser gobernante primero se debería tener una formación epistémica en lo referente a las ciencias políticas complementada con la ética. Cada quien tiene derecho a  decidir si se conduce honradamente o no por la vida y en política la moral camina siempre por el agudo filo del cuestionamiento ciudadano.
Sin moral no hay ética, sin humanidad no puede desarrollarse el ser; sin inteligencia es imposible que surja la intelectualidad, sin humildad no puede ejercitarse la espiritualidad y sin conciencia colectiva no podemos presentarnos como líderes.
Son estos los valores que deben trabajarse y fortalecerse si aspiramos conducir los destinos de una familia, un municipio o un país. 

viernes, 27 de febrero de 2015

De vueltas a las Montoneras


El planeta, en su indetenible rotación lleva a la humanidad a continuas evoluciones que conducen por caminos de la modernidad. No obstante, a nivel global este avance no ha sido homogéneo; ya que hay naciones con un subdesarrollo tan bárbaro, que aun en este naciente siglo mantiene una formación pueblerina. Por otro lado, el hecho de que mucho se haya avanzado en busca de ese convivir civilizado, en nada hemos progresado en el desprendimiento de nuestra esencia primitiva. La ambición de adquirir poder  desmedido para someter la voluntad del otro, es una actitud primitiva. El deseo de hacer el mal, el apetito por la criminalidad, en fin, son muchos los indicativos viscerales que como indicativos dictan que la barbarie sigue dominando lo humano. Muchas son las revoluciones citadas en la historia, no obstante, pienso que solo tres han sostenidos y modernizados a esta convulsionada existencia, ellas son, La espiritual, liderada por el maestro Jesús, la cultural, que dio paso al renacimiento y la tecnológica, que es la causante de esta modernidad que hoy estamos viviendo. La revolución espiritual del maestro Jesús, a más de 2 mil años de su existencia, ha coexistido en nuestra esencia de una manera muy sutil, diría, que necesita de una eclosión que verdaderamente la remoce, esto requiere de una gran campaña en donde todas las tendencias religiosas participen de manera mancomuna, ya que el humano cada que pasa se aleja de su estirpe.  Muy distinto ha pasado con la revolución cultural, que al ser repetitiva dio paso a las revoluciones tecnológicas. Hay un engendro derivado del concepto revolucionario, como la que citan los gobernantes, con el fin de perpetuarse en el poder. Las armas nada tienen que ver con las revoluciones, al contrario; esta se define con involución, ya que su morada es el comunismo y esta a su vez, es el núcleo de donde surge todo lo que tiene que ver con el primitivismo. En nuestra Venezuela tenemos 15 años sufriendo de un hibrido denominado revolución socialista del XXI, que antípoda… falla en el suministro eléctrico, escasez de alimentos, falta de independencia en los poderes, corrupción descomunal, criminalidad descomunal y como complemento, una fuerzas armadas que arremete contra quienes protestan por una vida ajustada dentro de los conceptos democráticos que dicta la constitución; todo esto, amparado por lo muy bien ha denominado un gran amigo como indigencia mental. La ausencia de intelectualidad en el individuo, es algo muy apetitoso para los gobernantes demagogos, ya que allí, fácilmente recluta vasallos que los secunden, ya que  de la frustración cognitiva, nace lo que he denominado como intelectofobia, de este mal, sufre el régimen y sus seguidores, muy al contrario los que  adversamos a este comunismo, que al ver a semejantes trogloditas, sufrimos de ignorantofia. Los estudiantes están luchando para sacar a nuestro país de las rutas montoneras. Hay que apoyarlos!!!


sábado, 7 de febrero de 2015

Conquistando libertades


La épica ha estado urdida de engaños y por consiguiente la historia de la humanidad suele escudriñarse de una manera somera, ocultando la verdadera intención de quienes lideraron estas gestas. ¿Quiénes se han beneficiado de estos laureles? ¿Los líderes o los pueblos? Las banderas fueron utilizadas como un exacerbado  patriotismo para con el tiempo  ser holladas con el saqueo del acervo cultural  de los pueblos.  Lo triste de todo es, que a estos seres la historia los premia con la aureola de la grandeza y los soldados que expusieron  sus pechos a las balas, eternamente quedaron condenados en el anonimato.
Remontándonos a la lucha independentista de nuestra América, podemos ver como hombres como Bolívar, Páez, Sucre, Urdaneta, entre otros, lograron, acompañados por un pueblo anónimo, la magna hazaña de libertarnos del yugo español. ¿Cuál fue la recompensa para nuestros pueblos?  Una entrecomillada libertad. El botín para algunos de ellos fue el saqueo de la riqueza de su propio pueblo, preludiando la oligarquía de Estado y dando continuidad a nuestra esclavitud. Esta fue la primera intención de la batalla libertaria, la cual  retardó el desarrollo de la patria. En pocas palabras, no hay conciencia de lucha que se enfoque en el beneficio de los pueblos, ya que somos esclavizados por nuestros egos.
Alejandro Magno asoló pueblos y se bañó con la sangre vertida para que la historia lo ensalce. Muchas personas creen que libertador y conquistador es algo diferente, visto de una manera artificial lo es, pero si estudiamos su esencia de una manera más profunda podemos palpar que es lo mismo.  Simón Bolívar, libertó cinco naciones y de esta manera conquistó su título de LIBERTADOR, pero la esclavitud continuó; ¿Libertó a todos? ¿Por qué no decretó la abolición de la esclavitud de los negros? Hoy la esclavitud es otra: somos esclavizados por  nuestros  gobernantes.
La ignorancia empuja a los pueblos a creer en la desfigurada historia de algunos personajes, esto es un ardid  maquiavélico que se usa para sembrar el mal en la esencia de seres incautos. Cito aquí la solapada  ideología de Adolfo Hitler, hizo creer a millones de fanáticos que podía crearse una raza pura, dando inicio al holocausto nazi. Millones de judíos cayeron víctimas de su desquiciado proyecto, ¿pero, donde estaba el meollo del asunto?  A medida que exterminaba judíos, se apropiaba de sus bienes, fue la manera de fortalecer su poderío.  Hitler, liberó su maldad y conquistó una página en la historia, claro está, mancillada de sangre. Stalin, Lenin, Mao TseTung, son algunos de los liberticidas que conforman esta legión.
El hombre lleva en sus venas la esencia de la libertad y algunos de esclavistas, ocurre lo mismo con los pueblos. Somos libertados de yugos extranjeros para ser esclavizados por nuestros coterráneos. Desde el 24 de junio de 1821, cuando se conquista definitivamente nuestra independencia, Venezuela en reiteradas oportunidades ha sido asaltada por megalómanos, haciendo de ella su hacienda personal. Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez, los más connotados.  A partir del 23 de enero de 1958, Venezuela vivió su más dilatada democracia, exactamente 40 años. En este período nuestro país se catapultó como una de las naciones más progresistas de América, apoyándose en la alternabilidad, el respeto y el fortalecimiento de la autonomía de los poderes públicos.
1998, la esencia gomecista y perejimenista vuelve a eclosionar en nuestra Venezuela corroyendo con su moho naciones como Ecuador, Bolivia, Argentina y Nicaragua. Otras como Honduras, Colombia, Perú, Panamá y Costa Rica, han frenado esta roña. Nuestros próceres  llevaron en sus venas la libertad y la esclavitud. Ellos libertaron para conquistar su gloria, pero luego sus laureles fueron saqueados por ególatras, esto con la intención de encadenar la voluntad democrática de sus pueblos.  
Es estúpido creer que dichos próceres fueron socialistas, esto es un engaño que los autócratas han tratado de insertar en nuestra sangre. Ellos, después de la gesta libertaria se convirtieron  en los nuevos oligarcas terratenientes y nuestro pueblo continuó adormecido en el atraso. Esta oligarquía de Estado fue heredada por los subsiguientes gobernantes. Sufrimos más de una década de continuos saqueos, un liberticida que se entronizó, una oligarquía de Estado que se fortalece, una nación rica que se depaupera, una criminalidad que extermina nuestra juventud, un sectarismo que devora la inteligencia,  un adoctrinamiento que oscurece el entendimiento. Total, un verbo pendenciero que envilece  nuestra sociedad. 
Caben aquí varias preguntas a aquellos políticos que aspiran una curul en el parlamento nacional: ¿Cuál es el motivo verdadero de su lucha? ¿Servir a un amo, engordar sus cuentas bancarias, ganar fama a nivel nacional para alimentar egos, ser parte de la nueva oligarquía de Estado o encauzar a Venezuela  por los caminos de la expropiada democracia? La historia los reseñará con nombres y apellidos, nosotros los que continuamente ejercemos el voto sin aspiración política alguna,  seremos señalados como un pueblo glorioso que luchó para no ser esclavizado, sin embargo,  en términos generales continuaremos en el anonimato, nuestras vidas seguirán igual, soñando con un país de oportunidades y esperando otras gestas electorales para encumbrarlos a ustedes en la ola que tanto cautiva sus sueños. De seguro cambiarán de status social, buen vestir, lujosos carros, guardaespaldas, continuas apariciones en medios de comunicación, viajes al exterior, etc. Los sueños que se ponen en manos de políticos se convierte en  un juego de azar... a eso apostamos los venezolanos.
“Los únicos soldados que no caen vencidos, son aquellos que se enrolan en los ejércitos con el único propósito de garantizar la democracia de su patria, sin esperar otra gloria que la libertad de sus hijos”. El error de los autócratas es creer que los ejércitos amedrentan el talante democrático de los pueblos. Las balas jamás podrán herir el ímpetu de la brisa ni los cañones podrán acallar los trepidar de las olas, por la simple razón de que la libertad no está revestida de piel, esta es una convicción de vida que está insertada en el alma. Sólo se puede esclavizar a quienes temen desplegar sus alas y se enclaustran en la asqueante jaula de sus verdugos. Cada voto que depositado en las urnas es una herida más que desangra al autoritarismo. Libertémonos del yugo para reconquistar la libertad.
“La muerte sólo  llega cuando los pensamientos son cercenados de la mente para hacer del hombre un cuerpo inanimado dominado por seres maquiavélicos”,









viernes, 30 de enero de 2015

Celibato eclesiástico ¿para qué?



Hablando un poco sobre  la naturaleza del humano, podríamos decir que su esencia predominante yace en la sexualidad y esta, subyace en lo más hondo de lo que denominamos cuerpo. El erotismo es una fuente energética que mal canalizada conduce a diversas perversiones, todas atadas a una misma patología; tales como, epicureísmo, ninfomanía, satiriasis, sadomasoquismo, etc. Los estudiosos de los conocimientos místicos entre ellos los gnósticos, reseñan que el mal llamado ser humano, goza de siete centros energéticos esparcidos por todo el cuerpo, uno de ellos está ubicado en las partes íntimas siendo el más poderoso de todos. La manera de canalizar correctamente estos centros energéticos, es precisamente con mucha espiritualidad, es allí donde las religiones juegan un papel muy importante. Cada corriente religiosa maneja una filosofía distinta, de cómo se debe alcanzar la maestría o elevación espiritual. La gnosis que es una filosofía de vida, basa sus dogmas en que el hombre para escalar la escalera que conduce a los altares de Dios, debe tener una pareja, con la cual emprendería dicho y fabuloso viaje. La iglesia católica, tiene como credo,  que sus representantes eclesiásticos deberían vivir en el celibato. Aquí se puede avizorar una craza incongruencia, ya que si nos internamos en la cosmología bíblica, podemos observar que más allá del cristianismo, Moisés, quien es considerado un gran maestro; tuvo muchas esposas y nadie lo tildo de semental. Siglos atrás, podemos apreciar que tanto en la cultura greca como la romana, lo que predominaba era una permisividad sexual, que concluía en depravaciones de todas índoles. Los primeros cristianos alejados de aquel hedonismo, eran más dado al celibato y a la virginidad, sin embargo, sus escritores defendían el matrimonio, arguyendo que había sido instituido por Dios y bendecido por la presencia de Cristo en las bodas de Cana, ellos alegaban que el matrimonio está por encima de la virginidad. Dicho todo esto,   me sumo a las cientos de voces que le piden al papa Francisco, que revise el celibato en sus representantes eclesiásticos. Dios extrajo a Eva de las costillas de Adán, con el fin de que estuviesen unidos por siempre, claro está que de inmediato surgió la primera infidelidad, una más fuerte que la marital, la traición hacia Dios, amparada en los deseos de la serpiente.  La fidelidad nupcial, no está en la bendición eclesiástica o la rúbrica sobre el papel legal, está es solo posible cuando honramos la unión con el respeto. La lealtad religiosa es otra cosa, para esta se necesita de una  supra conciencia, que desclave al hombre de los mercaderes del templo. El mercader más fuerte es precisamente la lujuria y este se hace más poderoso en la soltería. El matrimonio como sacramento aparece de forma expresa en la enseñanza de la Iglesia en el siglo XV y se introduce como signo de la unión de Cristo y de la Iglesia, entonces es de pensar que la santidad nada tiene que ver con el celibato, ni la mujer es símbolo de pecado, todo es cuestión de conciencia. Cristo y la iglesia jamás se podrán divorciar. 

jueves, 15 de enero de 2015

Adán y Eva, también eran felices y no lo sabían


Según el libro de Génesis de las Santas Escrituras, Adán y Eva, la pareja inicial e ideal, vivía en un mundo, que por ser diseñado por Dios, era perfecto. Abundancia de alimentos, paz y amor, solamente condicionados a vivir en sumisión  a los preceptos del Creador.
Todo marchaba según lo concebido, hasta que Eva fue tentada por una serpiente, que usando el encanto de su lenguaje, la convenció para que probara del único fruto prohibido para ellos, el árbol del conocimiento. Ésta “despertando” de su aparente ignorancia, decidió convencer a Adán para que se uniera a ella en su transgresión. Aquellos aparentes inofensivos mordiscos, acabarían con sus magníficos privilegios.
Dicha prohibición, no solo representaba una prueba de obediencia, sino la absoluta estupidez de quien posee todo lo necesario y lo juega al azar sin escuchar lo que dicta el sentido común.
Según este relato, podría decirse que aquella víbora, fue la oradora encargada de dictar el primer discurso demagógico de la historia, tan conciso y poderoso, que acabó con las bonanzas que ofrecía el  Edén, iniciando su periplo plagado de escasez.
Tres preguntas caben aquí. ¿Por qué Adán y Eva desobedecen? ¿No estaban conformes con lo que Dios les había dado? o simplemente ¿La soflama de aquel reptil insurrecto, fue tan  poderosa y seductora que no pudieron resistirse?
La sedición de Adán y Eva en contra de El Supremo, sentó un precedente en cuanto a la sumisión frente al mal; ya que desde ese instante, la víbora se adentró en las conciencias, para instaurar y perpetuar con su tiranía el odio; de aquel exquisito bocado, devino toda suerte de desgracias a la raza humana.
Aquella feliz pareja no se adaptó al mundo perfecto que nuestro Padre Eterno les ofrendó, por tal motivo, vivimos “cómodamente” dentro de una sociedad antagónica a la instaurada en el Edén.
Desde nuestro mundo desolado, la esperanza es parida con mucho dolor, plagada de incertidumbres, nos pasa a un lado, tácita y lacerada por el látigo de la tiranía. 
El conformismo se insertó en el ADN humano y aún más, en las personas comunes, que suelen ser felices dentro de sus carencias, bien sean materiales, sentimentales, éticas y/o morales,  sirviendo de alimento para  el despotismo. Está comprobado el poco valor que muchas personas dan a algunas prerrogativas, se han dado muchas facilidades para ubicar a individuos de clases sociales menos favorecidas, en hermosas urbanizaciones, con servicios públicos, ornatos y comodidades, que jamás pensaron lograr, la gran mayoría vende o cede sus privilegios y los pocos que logran quedarse, adaptan su entorno a  su anterior esquema de vida. Igualmente, se sabe de personas que han ganado inmensas sumas de dinero en juegos de azar, las cuales dilapidan en poco tiempo, para volver a su ambiente natural. 
A nivel macro, podemos hablar de países inmensamente ricos en recursos humanos y naturales, controlados por gobernantes incapaces, que han depauperado  su plataforma económica, social y moral, sumergiendo a sus conciudadanos en una monstruosa ruina.
Solo con una renovación de liderazgo, apuntalado en la preparación intelectual se puede dar el cambio positivo, erradicando  los viejos vicios que tanto daño han hecho.
Hagamos este sencillo ejercicio, si dos personas adultas se unen sentimentalmente, por lo general, sobreviven a otras relaciones y para que pueda afirmarse que esta pareja disfruta de una nueva relación, ambos deben haber dejado en el pasado los anteriores vicios o errores que marcaron el fracaso a la anterior, de no ser así, lo que se cambia es de pareja, no de relación. Lo mismo ocurre cuando hay un cambio de gobierno, la gestión realmente nueva,  es aquella que, partiendo del nivel de compromiso con que se asuma el reto de  reedificar un país devastado, aplicando políticas públicas renovadoras que catapulten al país y su sociedad hacia una nación de primer mundo.

En fin, al igual que nosotros, Adán y Eva también eran felices y no lo sabían.


lunes, 22 de abril de 2013

El Gramaticida




El lenguaje es la herramienta más eficaz con la cual cuenta el hombre para comunicarse, con el tiempo, éste se ha ido refinado y hoy, según sean las palabras proferidas por el hablante, se facilita saber en cual nivel intelectual se encuentra. El pensamiento hablado tiene su mayor aliado en la escritura, ambos conforman un dúo formidable que ilumina el entendimiento. Quien se prepara académicamente lo hace con la visión futurista de destacarse en su profesión, bien sea formando parte del aparato productivo privado o ejerciendo un cargo burocrático. En los países de avanzada, los políticos gozan de una gran preparación académica, son verdaderos rectores que al hablar deslumbran con su discurso.  En los últimos años, la política en nuestra Venezuela ha devenido en una suerte de organización rupestre que ha dominado el escenario social, no es casualidad que en 14 años de medievalidad gubernamental hayan ocurridos más de 170 mil homicidios, la sombra del primitivismo tomó piel en la barbarie. La arenga de estos individuos, poco letrados, para decir lo menos, basada en un verbo mendaz, violador de toda regla gramatical, donde la semántica no existe, utiliza la impertinencia como báculo de apoyo. El genio militar de América, Simón Bolívar, tuvo como maestros a eruditos de las letras como lo fueron Andrés Bello y  Simón Rodríguez, demás sería recordar los méritos de El Libertador. Sería interesante saber qué opinión merecería de estos grandes educadores quien hoy ejerce la primera magistratura de nuestra nación. Sin embargo, no es necesario contar con un veredicto del “más allá” para calificar a nuestro recién estrenado rector; permítaseme la osadía de bautizarle: “El gramaticida”. Es plausible ver como una persona pese a sus orígenes humildes, escala posiciones en cualquier ámbito socio-político- cultural, lo reprensible es llegar a un sitial de honor sin haberse preocupado por ilustrarse y tratar de cualquier manera imponer su voluntad, aún a costa de su propio ridículo. Cuando la institucionalidad de un país se transforma en el inquisidor de su democracia, la vida de los ciudadanos se convierte en un caos donde a cada instante se lucha por conservar los espacios conquistados para la libertad. No debemos olvidar la arbitraria decisión del TSJ designando como presidente encargado a “El gramaticida”, luego el 14 de Abril, el CNE, basado en unas elecciones plagadas de toda clase de vicios, ventajismo e inconsistencias lo proclama como el nuevo presidente de la “mitad mayoritaria” de un país en detrimento de la “mitad minoritaria” (espero que su raciocinio sea superior al mío y logren entender tal exabrupto matemático-lingüístico) . Lamentablemente, la genuflexión de la institucionalidad con el poder ejecutivo, sólo es comparable con un onanismo que expele tiranía. Cuando el mundo tenga más libros que armas, los bibliófilos serán mayoría y los pistoleros minorías. Entonces, la intelectualidad erradicará el ignorantismo y quien verdaderamente es libre, dictadura alguna jamás circuncidará su libertad.