lunes, 25 de mayo de 2015

Árbol pervertido


Espiritualidad: Calidad de lo espiritual. La espiritualidad está enraizada a nuestra existencia, lo humano no puede estar alejado de este sentimiento, de ser así estaríamos condenados a lo irracional. El hombre se acerca a la bestialidad cuando lo irracional se apodera de él. Sin espiritualidad, ¿qué somos? puede decirse que autómatas programados por  un individuo.  La vida se compone de  alfa y omega, nadie nos obliga a llorar cuando nacemos ni nos quitan el derecho de exhalar el último suspiro antes de morir. Hay hombres que atan sus destinos a los de otros dejando de lado su libre albedrio, haciendo de la felicidad  una búsqueda interminable y a veces infructuosa, esto debido a que esa búsqueda se centra en el materialismo.
Muchos son los que creen que la esclavitud fue abolida y esto es una crasa mentira. No es libre el hombre mientras el fanatismo esté por encima de la razón. Existen distintos tipos de fanatismo.  Aquí tocaremos el político que junto al religioso son los flagelos que más daño han causado a la humanidad. No hay nada más avieso que un fanático político con gran arraigo de liderazgo, generalmente estos seres son ateos, su personalidad medra en la doctrina de Nietzsche y Marx, haciendo de sus locuras, una locura colectiva que ellos erradamente llaman socialismo.
El socialismo es un árbol utópico; un árbol mitológico sostenido sobre  palabras: social, socialista, socialización, socializar, sociológico, sociologismo. Sus líderes tratan de componer una sociedad con su propia sociología con la única intención de adoctrinar incautos que famélicos de conocimientos terminan esclavizados en sus propias demencias. Estos seres se alejan de la divinidad y terminan creyendo que  están por encima de Dios.
Los socinianos fueron herejes que negaban La Trinidad y la divinidad de Jesucristo. Podría decirse que los socialistas fustigan la trinidad de la democracia. ¿Cuál sería esa trinidad? elecciones libres y transparentes, independencia de poderes y libertad. En esta trilogía converge el pensamiento libertario de los hombres. No es nada utópico, es una convicción de vida que deshoja el árbol socialista que envenena con sus frutos hasta aniquilar los sentidos. Los hombres pensantes que muerden del fruto de este árbol, caen en la indigencia intelectual y la patria poco a poco se transforma en una sociedad de mediocres.
El socialismo confisca la empresa privada para que el Estado sea el único proveedor de alimentos, bienes y servicios, para luego utilizar el vil engaño de que la producción social es gracias al gobierno. Al aniquilar la empresa privada la calidad de vida se depaupera, esto con referencia al ciudadano común ya que los oligarcas de Estado tienen garantizada la adquisición de los insumos.  Una nación mal alimentada produce seres con  un coeficiente intelectual bajo. Otrosí, a través de la red alimentaria los socialistas aprietan el estómago de quienes los siguen de una manera fanatizada, pero su incapacidad de discernir por voluntad propia les nubla el entendimiento.
La religión, para los socialistas es un adarme, ellos son su propio Dios, creen estar más allá de la verdad, no es casualidad que estos liberticidas vean a la iglesia como su acérrimo enemigo, atacándola constantemente. Los fanáticos políticos carecen de espiritualidad ya que su dios es su propio verdugo y se suman a esta terrorífica cruzada de ataque a las instituciones religiosas. Hay países donde la bota militar pisotea la dignidad de sus habitantes y cuando éstos logran llevar algo de alimento a la boca dan gracias a su verdugo. El Ser Supremo que está más allá del bien y del mal no existe para ellos. Son como seres prehistóricos perdidos en un mundo de oscuridad, en donde las ideas progresistas están ausentes de sus mentes.
Los gobernantes autócratas anuncian un sempiterno magnicidio que jamás ocurre y una invasión extranjera que jamás llega, estos delirios sirven de pedestal para proclamar su guerra. ¿Guerra a quién?. Guerra es sinónimo de muerte  y aunque jamás se dispare la primera bala el miedo se introduce en el subconsciente de la gente. Los fanáticos de los dictadores vacían todo su odio en aquellas personas que adversan a su tirano. La hermandad parte al exilio; el silencio a los atropellos a la libertad es encarcelado en el temor y los cementerio se plenan de valiente patriotas.
Los dictadores, como todo socialista neurótico, construyen obras en donde la realidad no tiene cabida, no existen en lo físico pero su desquiciada mente les hace creer que es una realidad y  sus sectarios se convierten en los psicóticos que aplauden estos logros virtuales y hasta se ven disfrutando de ellos. Para ellos la realidad deja de ser cierta para convertirse en exquisita locura. Los socialistas neuróticos creen filosofar sobre el amor con un verbo espíneo, sus mentiras son su verdad y su verdad es la morada de su locura. Cuando socavan de las neuronas sus demencias y la hacen un mal colectivo, comienza la destrucción de la república y la patria se convierte en un campo de batalla, donde la razón lucha para no ser aplastada por el fanatismo. Esa es la guerra de la cual tanto hablan y muchos aun no lo han comprendido. El único magnicidio es contra la democracia y las únicas invasiones existentes son las doctrinas de Nietzsche y Marx, que llegaron para mancillar la idiosincrasia de un pueblo que nació para vivir en libertad.
Jamás existirá el hombre nuevo y puro, porque el hombre pertenece a una sola raza y es tan antigua como el planeta mismo. Somos una sola raza insuflada de vida por el Ser Divino. La pureza se diluyó en la sempiterna ambición que nos hundió en el tremedal que por siglos nos ha enfrentado. La igualdad en la distribución de los bienes es una trampa caza bobos, que por años han usado los socialistas para perpetuarse en el poder y reinar sobre la miseria.
La más grande y dañina de las miserias humanas, es ignorar que nacimos para la libertad, sujetándonos a las trenzas de la bota castrense que aplastan los sueños libertarios.






jueves, 14 de mayo de 2015

Guías ciegos


“Déjenlos. Guías ciegos es lo que son. Por eso, si un ciego guía a un ciego, ambos caerán en un hoyo”. Mateo, Capítulo 15, Versículo 14.
 Con estas palabras, el Maestro Jesús condenó a la clase política de la época y a quienes le seguían, demostrando que sus palabras, no solo estaban adelantadas a su tiempo, sino que siguen vigentes en la actualidad. Las enseñanzas de aquel Maestro, tuvieron la grandeza de perpetuarse más allá de cualquier Era.
La eternidad, es un anciano que ha adquirido su sabiduría, viendo pacientemente a las personas caer  víctimas de las agitaciones de la vida, es esa la razón por la cual nos  envía sus horas como emisarias, cargadas de saber e infortunios. 
No son los minutos los que  encierran conocimientos o tragedias, somos los hombres, quienes llevamos ese legado en nuestra esencia; simplemente buscamos un intervalo en el dilatado espacio de la existencia para exteriorizar todo lo que reposa en nuestras mentes, paraíso de grandeza, cripta de perversidades. 
¿Qué diría el Maestro, si físicamente  presenciara la realidad que sufrimos los venezolanos?
El punto de partida de esta hecatombe, está enraizado en aquel fatídico 04 de febrero de 1992, nadie puede pretender guiar a un pueblo mirando a través de los ardientes cañones de los fusiles, es absurdo, ya que en política no hay cabida para héroes bélicos, esta es una ciencia destinada a estadistas.
 El patriarca Moisés, rescató a su gente de  la ignominiosa esclavitud egipcia y los condujo por el desierto en busca de la tierra prometida por Dios, sin embargo, durante el éxodo que se mantuvo por unos 40 años, aun recibiendo continuamente el Maná, la queja era constante. Desde 1958 hasta 1998, y dejando a un lado las mezquindades, debemos reconocer que en la tenebrosa era de la anterior dictadura, en cuanto a infraestructura, educación, medicina, entre otros logros, nuestra amada patria vivió el periodo más fructífero de su historia y aun así, las quejas eran constantes, a tal punto, que en 1998, el pueblo ciego se dejó guiar por un líder ciego. Desde ese instante, la nación exportadora de democracia y calidad de vida, hoy es una de las máximas importadoras de alimentos, bienes y servicios, dependiente en un 90% de la renta petrolera.
 Un demagogo no es otra cosa que, un tiranillo gateando sobre sus propias miserias, el peligro está, cuando  estos seres aprenden a ponerse de pie, ya que desde ese instante se apoderan del Estado  para aplastar a la sociedad.
Basta de sedentarismo mental, de conformismo, de quejas,  de mediocridad, de miedo, todo esto concluye en costumbre y allí, es donde los tiranos se eternizan en el poder. La lucha es por el futuro de nuestros hijos y solo unidos podemos vencer.  Demócratas, no permitamos que nuestras mentes se alimenten con el resentimiento de los perversos, porque nuestros corazones convertidos en remolino de odios podrían despertar al tirano que duerme en nuestras almas.         

jueves, 30 de abril de 2015

El Ser y lo Humano (II)


El tiempo es infinito e incognoscible y en el mismo instante de su revelación, surge la libertad, emancipación que dio paso a la historia. Igualmente ocurre con la mente,  tan indescifrable e inmortal como el tiempo, es el núcleo generador de nuestros  pensamientos. Esto nos da a entender que tanto  lo intrínseco como lo extrínseco tienen su naturaleza en el solipsismo, teoría filosófica idealista, según la cual nada existe fuera del pensamiento individual y que toda realidad percibida, fue antes fruto de la imaginación.
Los grandes pensadores griegos, apelando a esa libertad reflexiva que como vorágine recorría sus mentes,  idearon la Democracia, con el fin de conformar los mecanismos idóneos para legislar y gobernar a los pueblos, siendo la alternabilidad su regla de oro y así  no perpetuar conceptos erróneos que mancillaran o desviaran su esencia. No obstante, en manos del hombre, cualquier instrumento que se maneje bajo criterios diversos, termina por contaminarse y lo que comienza apegado a derecho termina infiltrado  por agentes corrosivos.
 Política y Democracia, con una concepción 100% civilista, fueron asaltadas por dogmas militaristas, surgiendo de esa invasión, dictaduras de distintas índoles. De allí el gran problema de nuestra Latinoamérica, que cambió su concepción de Estado intelectual por Régimen castrense, rezagando su desarrollo socio-económico, espiritual e intelectual, en comparación con los países de avanzada de otros continentes. Sería interesante confrontar la cantidad de dictadores que han azotado a Latinoamérica con los premios Nobel obtenidos.    
Si la moral se funda en las acciones personales es obvio pensar, que dentro de un régimen tiránico, los conceptos que rigen la conducta humana, quedan pervertidos en la conciencia. La sangre representa la gran mácula en el uniforme militar, sin embargo, la barbarie es la toxina que extermina todo sentimiento de bondad. Las dictaduras han hecho de la política un instrumento para exteriorizar esa bestialidad, que más allá de la vestimenta, habita en lo humano.

La ignorancia es lineal y el odio terreno fláccido, no hay esfuerzo alguno en ser y vivir en el ignorantismo. Esta liviandad existencial  conlleva al hundimiento de la filantropía. La ignorancia no tratada confluye en brutalidad, primitivismo, barbarie y hasta en resentimientos mezquinos, en pocas palabras, la mente  minada por la incultura deja libre su linaje bárbaro.
La inteligencia sobrevive dentro de un amplio campo dominado por la ignorancia, no obstante, la intelectualidad, por ser radical es más difícil de alcanzar, siendo ésta, junto a la moralidad, el estado más elevado que pueda el hombre lograr.
Hay naciones que sin poseer  riquezas naturales disfrutan de un gran desarrollo, el motivo, simple obviedad. A más desarrollo intelectual de los gobernantes, más progreso socio, económico, político y cognitivo para la nación tutelada, aplicable también a la inversa.
Es sensato preguntarse ¿Los políticos de estos tiempos, son impulsados por la ideología original de los eruditos griegos, o por lo menos, son capaces de abonar ésta con nuevas ideas?  ¿Sus pensamientos gozan de un gran contenido social o personalista? No es casual que el poder casi siempre, termine convirtiéndose en matriz generadora de hedonistas, megalómanos, narcisistas, fetiches, entre otras, patologías que, en su confluencia, hacen de los gobernantes  teomaníacos.
Al igual que el militarismo,  la ignorancia  ha jugado un papel preponderante en la destrucción de la política, de allí tantos regímenes autoritarios solapados tras la investidura demócrata. Gobernantes incultos y ramplones, sin ningún criterio moral ni ético, lucrándose personalmente de  las inmensas fortunas del Estado mientras sus ciudadanos se empobrecen  al ritmo de la devastación  social.
Cuando los partidos políticos formen líderes con  bases morales, éticas y con vocación por el trabajo social, cambio y progreso será una meta alcanzable.

viernes, 10 de abril de 2015

Entre el Ser y lo Humano (I)


Vivimos en un país donde poco se habla sobre la moral y la ética, quizás sea esa la razón por la cual nuestra sociedad gira en retorno hacia una acelerada involución como humanos.
Cuando somos concebidos, germinan en nuestros genes distintas características que conforman nuestra personalidad, tales como: el liberador y el tirano; el esclavista y el esclavo, de estas entidades solo la libertad es inherente al ser,  igualmente recinto de la conciencia que a su vez aloja  la razón, las otras  permanecen albergadas en lo humano, generando una desigual lucha en nuestro interior, sin embargo debemos tener claro, que a la vida llegamos sin conciencia, por lo tanto, amorales. Cada quien decidirá sobre la premisa de su libre albedrío, si  libérrimo o dictador.
Así como el SER necesita de lo HUMANO para su existencia, la ética  prospera de la moral,  connubio que se hace eterno. Uno de los grandes enemigos de la moral es el poder en sus distintas representaciones, ya que su seductora figura promete dinero, sexo, bienes materiales y adulancia, embelesando y envileciendo la conciencia de la gran mayoría.
Cuando se premia al débil con poder, éste automáticamente se convierte en opresor, es por ello que antes de gozar de cierto poderío, primero se debe  fortalecer la mente con un conocimiento sustentado en la probidad. Disertado esto, queda claro el  por qué los poderosos siempre terminan alimentándose con el servilismo de los débiles de conciencia, obviando que los aplausos de los alabarderos contienen un eco destructivo que termina por destruir  el inicial altruismo. 
El poder  antecedido por bajas pasiones como  odio, envidia, delirios de grandeza, entre muchas, se transforma en una  fuerza inmoral, que desciende sobre la sociedad de manera piramidal, llegando hasta los estratos sociales más humildes, siendo su principal víctima la moral, ya que ésta, por poseer una condición innata, es vulnerable frente al conjunto de realidades que conforman un país. Si la realidad vislumbrada es una alta tasa de criminalidad, podemos considerarla como la hija bastarda   de esa fuerza inmoral.
La moral por ser instintiva es cálida y  goza de muchas emociones, entre ellas el placer y el  displacer, entendiéndose que por no ser doctrinal no puede ser controlada por ninguna ley, ya que las leyes son frías y se deben a un conjunto de reglas, que en muchos casos terminan desligándose de la ética, dando surgimiento a la legalidad inmoral y a la irracional. Cuando se hace de la ley  exclusiva benefactora para una élite, ésta pierde su esencia, que no es otra que, impartir decisiones ajustadas a su reglamento de manera imparcial.
Una nación anárquica, es el fiel reflejo de sus gobernantes quienes terminan por desnudar sus carencias como seres humanos, sin embargo, para ser gobernante primero se debería tener una formación epistémica en lo referente a las ciencias políticas complementada con la ética. Cada quien tiene derecho a  decidir si se conduce honradamente o no por la vida y en política la moral camina siempre por el agudo filo del cuestionamiento ciudadano.
Sin moral no hay ética, sin humanidad no puede desarrollarse el ser; sin inteligencia es imposible que surja la intelectualidad, sin humildad no puede ejercitarse la espiritualidad y sin conciencia colectiva no podemos presentarnos como líderes.
Son estos los valores que deben trabajarse y fortalecerse si aspiramos conducir los destinos de una familia, un municipio o un país. 

viernes, 27 de febrero de 2015

De vueltas a las Montoneras


El planeta, en su indetenible rotación lleva a la humanidad a continuas evoluciones que conducen por caminos de la modernidad. No obstante, a nivel global este avance no ha sido homogéneo; ya que hay naciones con un subdesarrollo tan bárbaro, que aun en este naciente siglo mantiene una formación pueblerina. Por otro lado, el hecho de que mucho se haya avanzado en busca de ese convivir civilizado, en nada hemos progresado en el desprendimiento de nuestra esencia primitiva. La ambición de adquirir poder  desmedido para someter la voluntad del otro, es una actitud primitiva. El deseo de hacer el mal, el apetito por la criminalidad, en fin, son muchos los indicativos viscerales que como indicativos dictan que la barbarie sigue dominando lo humano. Muchas son las revoluciones citadas en la historia, no obstante, pienso que solo tres han sostenidos y modernizados a esta convulsionada existencia, ellas son, La espiritual, liderada por el maestro Jesús, la cultural, que dio paso al renacimiento y la tecnológica, que es la causante de esta modernidad que hoy estamos viviendo. La revolución espiritual del maestro Jesús, a más de 2 mil años de su existencia, ha coexistido en nuestra esencia de una manera muy sutil, diría, que necesita de una eclosión que verdaderamente la remoce, esto requiere de una gran campaña en donde todas las tendencias religiosas participen de manera mancomuna, ya que el humano cada que pasa se aleja de su estirpe.  Muy distinto ha pasado con la revolución cultural, que al ser repetitiva dio paso a las revoluciones tecnológicas. Hay un engendro derivado del concepto revolucionario, como la que citan los gobernantes, con el fin de perpetuarse en el poder. Las armas nada tienen que ver con las revoluciones, al contrario; esta se define con involución, ya que su morada es el comunismo y esta a su vez, es el núcleo de donde surge todo lo que tiene que ver con el primitivismo. En nuestra Venezuela tenemos 15 años sufriendo de un hibrido denominado revolución socialista del XXI, que antípoda… falla en el suministro eléctrico, escasez de alimentos, falta de independencia en los poderes, corrupción descomunal, criminalidad descomunal y como complemento, una fuerzas armadas que arremete contra quienes protestan por una vida ajustada dentro de los conceptos democráticos que dicta la constitución; todo esto, amparado por lo muy bien ha denominado un gran amigo como indigencia mental. La ausencia de intelectualidad en el individuo, es algo muy apetitoso para los gobernantes demagogos, ya que allí, fácilmente recluta vasallos que los secunden, ya que  de la frustración cognitiva, nace lo que he denominado como intelectofobia, de este mal, sufre el régimen y sus seguidores, muy al contrario los que  adversamos a este comunismo, que al ver a semejantes trogloditas, sufrimos de ignorantofia. Los estudiantes están luchando para sacar a nuestro país de las rutas montoneras. Hay que apoyarlos!!!


sábado, 7 de febrero de 2015

Conquistando libertades


La épica ha estado urdida de engaños y por consiguiente la historia de la humanidad suele escudriñarse de una manera somera, ocultando la verdadera intención de quienes lideraron estas gestas. ¿Quiénes se han beneficiado de estos laureles? ¿Los líderes o los pueblos? Las banderas fueron utilizadas como un exacerbado  patriotismo para con el tiempo  ser holladas con el saqueo del acervo cultural  de los pueblos.  Lo triste de todo es, que a estos seres la historia los premia con la aureola de la grandeza y los soldados que expusieron  sus pechos a las balas, eternamente quedaron condenados en el anonimato.
Remontándonos a la lucha independentista de nuestra América, podemos ver como hombres como Bolívar, Páez, Sucre, Urdaneta, entre otros, lograron, acompañados por un pueblo anónimo, la magna hazaña de libertarnos del yugo español. ¿Cuál fue la recompensa para nuestros pueblos?  Una entrecomillada libertad. El botín para algunos de ellos fue el saqueo de la riqueza de su propio pueblo, preludiando la oligarquía de Estado y dando continuidad a nuestra esclavitud. Esta fue la primera intención de la batalla libertaria, la cual  retardó el desarrollo de la patria. En pocas palabras, no hay conciencia de lucha que se enfoque en el beneficio de los pueblos, ya que somos esclavizados por nuestros egos.
Alejandro Magno asoló pueblos y se bañó con la sangre vertida para que la historia lo ensalce. Muchas personas creen que libertador y conquistador es algo diferente, visto de una manera artificial lo es, pero si estudiamos su esencia de una manera más profunda podemos palpar que es lo mismo.  Simón Bolívar, libertó cinco naciones y de esta manera conquistó su título de LIBERTADOR, pero la esclavitud continuó; ¿Libertó a todos? ¿Por qué no decretó la abolición de la esclavitud de los negros? Hoy la esclavitud es otra: somos esclavizados por  nuestros  gobernantes.
La ignorancia empuja a los pueblos a creer en la desfigurada historia de algunos personajes, esto es un ardid  maquiavélico que se usa para sembrar el mal en la esencia de seres incautos. Cito aquí la solapada  ideología de Adolfo Hitler, hizo creer a millones de fanáticos que podía crearse una raza pura, dando inicio al holocausto nazi. Millones de judíos cayeron víctimas de su desquiciado proyecto, ¿pero, donde estaba el meollo del asunto?  A medida que exterminaba judíos, se apropiaba de sus bienes, fue la manera de fortalecer su poderío.  Hitler, liberó su maldad y conquistó una página en la historia, claro está, mancillada de sangre. Stalin, Lenin, Mao TseTung, son algunos de los liberticidas que conforman esta legión.
El hombre lleva en sus venas la esencia de la libertad y algunos de esclavistas, ocurre lo mismo con los pueblos. Somos libertados de yugos extranjeros para ser esclavizados por nuestros coterráneos. Desde el 24 de junio de 1821, cuando se conquista definitivamente nuestra independencia, Venezuela en reiteradas oportunidades ha sido asaltada por megalómanos, haciendo de ella su hacienda personal. Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez, los más connotados.  A partir del 23 de enero de 1958, Venezuela vivió su más dilatada democracia, exactamente 40 años. En este período nuestro país se catapultó como una de las naciones más progresistas de América, apoyándose en la alternabilidad, el respeto y el fortalecimiento de la autonomía de los poderes públicos.
1998, la esencia gomecista y perejimenista vuelve a eclosionar en nuestra Venezuela corroyendo con su moho naciones como Ecuador, Bolivia, Argentina y Nicaragua. Otras como Honduras, Colombia, Perú, Panamá y Costa Rica, han frenado esta roña. Nuestros próceres  llevaron en sus venas la libertad y la esclavitud. Ellos libertaron para conquistar su gloria, pero luego sus laureles fueron saqueados por ególatras, esto con la intención de encadenar la voluntad democrática de sus pueblos.  
Es estúpido creer que dichos próceres fueron socialistas, esto es un engaño que los autócratas han tratado de insertar en nuestra sangre. Ellos, después de la gesta libertaria se convirtieron  en los nuevos oligarcas terratenientes y nuestro pueblo continuó adormecido en el atraso. Esta oligarquía de Estado fue heredada por los subsiguientes gobernantes. Sufrimos más de una década de continuos saqueos, un liberticida que se entronizó, una oligarquía de Estado que se fortalece, una nación rica que se depaupera, una criminalidad que extermina nuestra juventud, un sectarismo que devora la inteligencia,  un adoctrinamiento que oscurece el entendimiento. Total, un verbo pendenciero que envilece  nuestra sociedad. 
Caben aquí varias preguntas a aquellos políticos que aspiran una curul en el parlamento nacional: ¿Cuál es el motivo verdadero de su lucha? ¿Servir a un amo, engordar sus cuentas bancarias, ganar fama a nivel nacional para alimentar egos, ser parte de la nueva oligarquía de Estado o encauzar a Venezuela  por los caminos de la expropiada democracia? La historia los reseñará con nombres y apellidos, nosotros los que continuamente ejercemos el voto sin aspiración política alguna,  seremos señalados como un pueblo glorioso que luchó para no ser esclavizado, sin embargo,  en términos generales continuaremos en el anonimato, nuestras vidas seguirán igual, soñando con un país de oportunidades y esperando otras gestas electorales para encumbrarlos a ustedes en la ola que tanto cautiva sus sueños. De seguro cambiarán de status social, buen vestir, lujosos carros, guardaespaldas, continuas apariciones en medios de comunicación, viajes al exterior, etc. Los sueños que se ponen en manos de políticos se convierte en  un juego de azar... a eso apostamos los venezolanos.
“Los únicos soldados que no caen vencidos, son aquellos que se enrolan en los ejércitos con el único propósito de garantizar la democracia de su patria, sin esperar otra gloria que la libertad de sus hijos”. El error de los autócratas es creer que los ejércitos amedrentan el talante democrático de los pueblos. Las balas jamás podrán herir el ímpetu de la brisa ni los cañones podrán acallar los trepidar de las olas, por la simple razón de que la libertad no está revestida de piel, esta es una convicción de vida que está insertada en el alma. Sólo se puede esclavizar a quienes temen desplegar sus alas y se enclaustran en la asqueante jaula de sus verdugos. Cada voto que depositado en las urnas es una herida más que desangra al autoritarismo. Libertémonos del yugo para reconquistar la libertad.
“La muerte sólo  llega cuando los pensamientos son cercenados de la mente para hacer del hombre un cuerpo inanimado dominado por seres maquiavélicos”,









viernes, 30 de enero de 2015

Celibato eclesiástico ¿para qué?



Hablando un poco sobre  la naturaleza del humano, podríamos decir que su esencia predominante yace en la sexualidad y esta, subyace en lo más hondo de lo que denominamos cuerpo. El erotismo es una fuente energética que mal canalizada conduce a diversas perversiones, todas atadas a una misma patología; tales como, epicureísmo, ninfomanía, satiriasis, sadomasoquismo, etc. Los estudiosos de los conocimientos místicos entre ellos los gnósticos, reseñan que el mal llamado ser humano, goza de siete centros energéticos esparcidos por todo el cuerpo, uno de ellos está ubicado en las partes íntimas siendo el más poderoso de todos. La manera de canalizar correctamente estos centros energéticos, es precisamente con mucha espiritualidad, es allí donde las religiones juegan un papel muy importante. Cada corriente religiosa maneja una filosofía distinta, de cómo se debe alcanzar la maestría o elevación espiritual. La gnosis que es una filosofía de vida, basa sus dogmas en que el hombre para escalar la escalera que conduce a los altares de Dios, debe tener una pareja, con la cual emprendería dicho y fabuloso viaje. La iglesia católica, tiene como credo,  que sus representantes eclesiásticos deberían vivir en el celibato. Aquí se puede avizorar una craza incongruencia, ya que si nos internamos en la cosmología bíblica, podemos observar que más allá del cristianismo, Moisés, quien es considerado un gran maestro; tuvo muchas esposas y nadie lo tildo de semental. Siglos atrás, podemos apreciar que tanto en la cultura greca como la romana, lo que predominaba era una permisividad sexual, que concluía en depravaciones de todas índoles. Los primeros cristianos alejados de aquel hedonismo, eran más dado al celibato y a la virginidad, sin embargo, sus escritores defendían el matrimonio, arguyendo que había sido instituido por Dios y bendecido por la presencia de Cristo en las bodas de Cana, ellos alegaban que el matrimonio está por encima de la virginidad. Dicho todo esto,   me sumo a las cientos de voces que le piden al papa Francisco, que revise el celibato en sus representantes eclesiásticos. Dios extrajo a Eva de las costillas de Adán, con el fin de que estuviesen unidos por siempre, claro está que de inmediato surgió la primera infidelidad, una más fuerte que la marital, la traición hacia Dios, amparada en los deseos de la serpiente.  La fidelidad nupcial, no está en la bendición eclesiástica o la rúbrica sobre el papel legal, está es solo posible cuando honramos la unión con el respeto. La lealtad religiosa es otra cosa, para esta se necesita de una  supra conciencia, que desclave al hombre de los mercaderes del templo. El mercader más fuerte es precisamente la lujuria y este se hace más poderoso en la soltería. El matrimonio como sacramento aparece de forma expresa en la enseñanza de la Iglesia en el siglo XV y se introduce como signo de la unión de Cristo y de la Iglesia, entonces es de pensar que la santidad nada tiene que ver con el celibato, ni la mujer es símbolo de pecado, todo es cuestión de conciencia. Cristo y la iglesia jamás se podrán divorciar.